miércoles, 29 de julio de 2015

Astillero
 EPN va por la UNAM
 Madruguete de Alcocer
 Al Piojo Herrera sí lo cesan
 Edomex y los feminicidios
Julio Hernández López
H
a comenzado la contienda política abierta por la rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México que en noviembre próximo dejará José Ramón Narro Robles. El banderazo de salida se ha dado desde el gobierno federal, con la renuncia de Sergio Alcocer Martínez de Castro (S.A.MdeC) a la Subsecretaría para Asuntos de América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores. El salto de un cargo importante en la administración de Peña Nieto a la precandidatura oficialista a la rectoría universitaria se ha producido sin embozo alguno, en un destape madrugador, pues el propio aspirante ha anunciado de inmediato sus intenciones.
Alcocer Martínez de Castro forma parte del grupo que encabeza el actual rector en segundo periodo, José Narro Robles, con quien fue secretario general. Ha sido, además, profesor e investigador y director del Instituto de Ingeniería de la misma casa de estudios. Su caracterización principal es la pertenencia a ese grupo de Narro, que es una derivación del correspondiente a Juan Ramón de la Fuente, desprendido también de un cargo público federal, la Secretaría de Salubridad y Asistencia, para encarar como enviado de Ernesto Zedillo la crisis provocada por la huelga estudiantil de 1999 a 2000, con el arquitecto Xavier Cortés Rocha como rector interino.
Pero S.A.MdeC también está etiquetado en el equipo de José Antonio Meade Kuribreña, quien en 2011 lo hizo subsecretario de Planeación Energética y Desarrollo Tecnológico de la Secretaría de Energía, con Felipe Calderón en Los Pinos. En diciembre de 2012, ya con Enrique Peña Nieto en el poder, el mismo Meade Kuribreña nombró a Alcocer subsecretario de Relaciones Exteriores para América del Norte, a pesar de que no contaba con ninguna experiencia diplomática y su especialidad era la ingeniería estructural (es licenciado en ingeniería civil por la UNAM y doctor en estructuras por la Universidad de Texas, campus Austin), la prevención de desastres físicos, la resistencia de materiales y la construcción con concreto (ha sido miembro del consejo consultivo de Ingenieros Civiles Asociados, ICA).
Su desprendimiento táctico del equipo peñista busca expresamente colocarlo en la situación adecuada para que la Junta de Gobierno de la UNAM, a su puro criterio y sin mayor participación democrática, seleccione a algunos aspirantes a la rectoría para que presenten un programa de trabajo, se entrevisten con esos altos dignatarios de la llamada máxima casa de estudios y determinen a dedo cuál de los pretendientes les parece que debe ser el siguiente rector. El grupo del médico Narro (continuación del grupo de De la Fuente) tiene hasta el momento el control estructural de los órganos de decisión de la UNAM, de tal manera que no le será difícil maniobrar para que Alcocer sea nombrado sucesor, en una jugada política que consolidaría para el citado Narro la muy cantada posibilidad de que se integre al gabinete federal, como secretario de Educación o de Salud (aunque las cuotas de géneroayudarían a que siguiera en su cargo la médica Mercedes Juan López) o a algún otro puesto público relevante.
Otra consecuencia del movimiento SRE-Meade a UNAM-Alcocer sería el fortalecimiento de Meade, actual jefe de la diplomacia mexicana y miembro del grupo de Luis Videgaray, a quien comienzan a mencionar como pieza a jugar por el secretario de Hacienda si la crisis económica lo imposibilita de aspirar a Los Pinos. Cierto es que Meade no tiene constancia conocida de militancia priísta, pero una alianza con el Verde y el Panal permitiría postular a alguien sin credencial de tres colores. Como se ve, en la renuncia de Alcocer a la SRE y su autodestape a la rectoría de la UNAM son varias bandas del billar futurista las que se juegan (tanto que, como dijo el propio ex subsecretario a Emir Olivares Alonso, reportero de La Jornada, declinó a la invitación de Peña Nieto para ser embajador en Estados Unidos).
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FUNCIONARIO SOBRE RUEDAS. El subsecretario de Derechos Humanos, Roberto Campa Cifrián, sale en bicicleta de las instalaciones de la Secretaría de Gobernación con rumbo a su oficina, al término de la sesión privada en la cual se emitió la alerta de género para el estado de MéxicoFoto Fabiola Martínez
Sería mezquino desconocer que la Federación Mexicana de Futbol Asociación actuó con rapidez y contundencia ante los señalamientos de que el director técnico de la selección mexicana de futbol comercializado, Miguel Herrera Aguirre, conocido como El Piojo, había agredido verbal y físicamente a uno de los dos principales comentaristas deportivos de Televisión Azteca. A un poco más de 30 horas de los hechos, los dueños del balompié profesional dieron muestra de decisión ejecutiva al despedir al personaje polémico, lo cual no deja de contrastar con la tendencia a enconcharse de otros figurines de la piojería política, quienes a pesar de sus graves pifias en el ejercicio de la función pública se sostienen en su cargos de todo nivel como si la responsabilidad de corruptelas, fugas y ridículos no les alcanzara. Por respeto a la afición se dio de baja al polémico Piojo, según lo dicho por Decio de María Serrano, quien este primero de agosto asumirá la presidencia de la FMF. El propio Herrera Aguirre ofreció disculpas públicas por su comportamiento y se dijo entristecido por los acontecimientos. No deja de ser significativo que entes privados de gran poder, como la FMF-Televisa, tengan capacidad para sacrificar alfiles en aras de que el gran negocio continúe, mientras la clase política, sobre todo la de alto nivel federal, sigue empecinada en no despedir a nadie, en mantener complicidades y en garantizar impunidades.
Por ejemplo, en el estado de México se ha desarrollado una larga y empeñosa lucha de los jefes políticos (Enrique Peña Nieto, antes, y actualmente Eruviel Ávila) para impedir que se reconozca que en esa entidad se han multiplicado los ataques impunes contra las mujeres. En sus ambiciones políticas, esos personajes considerarían un desdoro que se reconocieran las altas tendencias feminicidas. Hasta que ayer, merced a un amparo ganado por el Observatorio Nacional Ciudadano del Feminicidio, el Sistema Nacional de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres aprobó la emisión de una alerta de género para 11 municipios del estado de México, según reportó Fabiola Martínez. ¡Hasta mañana!

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