sábado, 23 de mayo de 2015

Peña Nieto, como Calderón, es un irresponsable. Vengarse y ahogar en sangre a presuntos delincuentes, en vez de resolver el problema, es atizar aún más la inseguridad y la violencia. Es optar porque haya más muertos, de un bando o del otro. Es mandar al matadero a seres humanos, civiles o soldados.
Es inhumano y absurdo aplicar la máxima, según la cual: "el que a hierro mata a hierro muere". "El ojo por ojo y diente por diente" dejará, cuando menos, tuertos y chimuelos a muchos.
La derecha, con su hipocresía de siempre, olvida que el mal se combate con el bien, que en vez de fuego debe haber un plan de paz, fincado en ofrecer trabajo, bienestar y felicidad al pueblo.
Estamos llegando a Hermosillo a una gira de dos días por Sonora.


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