miércoles, 6 de mayo de 2015

COLUMNAS

Ciro Gómez Leyva: sus últimas tres columnas y mi columna pospuesta sobre Jalisco

@jlca007mar 05 may 2015 22:19
 
Pinche realidad tan necia, podría decir Aristóteles.

La realidad es solo una. Y vaya que es necia.
Y ha sido precisamente la realidad la que se convirtió en el hilo conductor que estableció coincidencias entre mi columna de ayer publicada en SDPnoticias y las tres últimas columnas, La Historia en Breve, de Ciro Gómez Leyva en El Universal.
Una precisión antes de continuar con el tema central de la presente columna: para conocimiento del señor Gustavo Madero, desde hace cinco años que colaboro en este sitio atinadamente dirigido por mi amigo Federico Arreola, la empresa se llama SDPnoticias y tiene una independencia del original Sendero del Peje que se puede certificar en sus contenidos.
Arreola no es enemigo del Peje. Tiene opiniones diferentes en algunos caos del líder social más representativo de México. Y Arreola ha sido siempre así.
Lo conozco hace muchos años y lo mismo fue con Colosio que con Zedillo o López Obrador y ahora con algunas políticas del régimen peñista.
Es un independiente convencido, irredento le he dicho yo a Federico cuando a veces lo invito a ponderar sus opiniones.
Ya le contestó Arreola en SDPnoticias al anquilosado líder panista que tiene a su partido en la división más grave de su larga historia.
Madero, político anclado en el pasado, le dijo a Ciro Gómez Leyva que El Bronco era un invento del Sendero del Peje.
Y le aclaro: ni El Bronco es un invento, es una realidad electoral independiente que ya rebasó al PAN en la competencia por la gubernatura de Nuevo León y el Sendero del Peje solo existe en las viejas telarañas mentales de Gustavo Madero.
Vuelvo al asunto de las columnas de Ciro Gómez Leyva publicadas en El Universal en los días recientes.
La del primero de mayo hace referencia a la teoría de la conspiración que manejó Marcelo Ebrard en la entrevista que le hizo el también conductor líder de la radio un día antes.
Dice Gómez Leyva que esas teorías son difíciles de creer por facilonas.
Pero  son muy socorridas en la medida en que pasan a formar parte del imaginario colectivo rápidamente.
“Salinas mató a Colosio”. A Peña Nieto lo hizo presidente TELEVISA y no los 19 millones de mexicanos que votaron libremente por él”.
Ni Salinas fue el autor intelectual del crimen de Colosio, una tragedia que de inmediato se “kennedizó”, como yo lo publiqué en mi columna de El Economista aquel infausto día; ni Peña Nieto le debe la presidencia a TELEVISA.
Marcelo dice que su defenestración se orquestó en Los Pinos.
Salida facilona, como dice bien Ciro.
Pero Marcelo es parte del folclor de una política como la mexicana en la que todo puede suceder.
Hasta que un puritano como Jorge Zepeda se meta a defender al presunto culpable del desastre de la Línea 12 y lo que pudieron ser sus gravísimas consecuencias de no haber suspendido su operación.
Antes de conocer la columna de Gómez Leyva el lunes 4 de mayo, yo me hice dos planteamientos:
1.- ¿Quién y por qué se ordenó el levantamiento del código rojo en Guadalajara cuándo el peligro era latente?
La Historia en Breve del lunes respondió con el comentario que Ciro hizo a Felipe Calderón en un encuentro casual: ¡Qué grave lo de Jalisco!
2.- La otra pregunta era: ¿Qué sigue?
Y nuevamente La Historia en Breve de ayer se aproximó a la respuesta.
Aristóteles le contesta de manera simplona, respuesta muy acorde a su personalidad de gobernante elemental y simplón, y además con un tonillo de soberbia.
Una respuesta de Sandoval que de ninguna manera se tragó el líder de los conductores de noticieros radiofónicos y de TV restringida:
“Falso que me hayan planteado el nombramiento de un comisionado federal”.
“El problema ya existía, viene desde Emilio González.”
“Yo tengo control de la situación”.
Concluye Gómez Leyva con una frase del gobernador de Jalisco:
“A mí que no me echen la culpa”. Se lava las manos acerca de si fue acertada o fallida la intervención del ejército en Jalisco el fin de semana pasado.
¿A quién entonces le pedimos cuentas?
¿A Peña Nieto o a la Defensa nacional?
La realidad, necia como siempre, desmiente a un gobernador rebasado política y funcionalmente.
No es casual que Osorio Chong reúna ayer mismo al gabinete de seguridad nacional en Guadalajara.
El presidente Peña Nieto se la juega y se compromete a exterminar al cártel Jalisco Nueva Generación.
Y mientras el mandatario jalisciense le dice a Ciro Gómez Leyva, contrario a lo dicho por el presidente Peña Nieto: “Tengo todo bajo control. Pero con estrategia. Y esto no se acaba de la noche a la mañana”.
Pues yo suscribo el título de la primera de las tres últimas columnas de Gómez Leyva: Púdrete Jalisco (Ciro cabeceó su columna así: “Púdrete, Marcelo”) es lo que se intuye de la declaración del novateado mandatario que parece decirle a la Federación:
“Con calma, esto no se acaba de la noche a la mañana”.
Y mientras, la realidad tiene en Jalisco el rostro del terror.
Y los ciudadanos en tanto siguen pidiendo un remedio para la ineficacia de Aristóteles como gobernador.
Ni sabe qué hacer, ni puede con un problema que lo tiene rebasado desde que inició su mandato con la mancha del crimen perpetrado en contra de José de Jesús Gallegos Álvarez apenas a diez días de  comenzar su mandato y quien apenas se estrenaba como su secretario de turismo.
Pinche realidad tan necia, podría decir Aristóteles.

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