jueves, 7 de mayo de 2015

Tú te vendiste, yo te compré
Carta de un candidato a los electores: “Ven ‘tú’, acércate; traigo hartas cosas: una despensita (un kilo de frijol, arroz y aceite) hasta por tres meses, tortas, refrescos y hasta si quieres te doy mil pesotes (esos hasta el día de la elección); yo te doy la boleta ya tachadita encima de mi nombre y tú me das la tuya limpia. No es desconfianza; entenderás, es mi futuro. Con suerte consigo chamba para 12 años; total, a ti ni te importa: empeñas el futuro de tu país, de tus hijos y el tuyo por un regalote que tu candidato te ‘obsequiará’ del dinero de tus impuestos; algo te regresamos. Si aún no estás interesado, pídeme. ¿Qué quieres?, ¿un tortillero, una camiseta?, ¿te bailo?, ¿una gorra, te invito al cine, una mochila, un kit, un besito? Tú dime.
“¿Lo quieres en efectivo? pérate al mero día 7 de junio. Me traes una foto de tu boleta con mi nombre tachadito y hasta 3 mil te doy.
“Eso sí, ni se te ocurra reclamarme después ‘que no voté en tu contra, que no tienes dinero, que mejor empleo, que si privaticé a México SA de CV’. Ya no tienes derecho, pues te di hasta 3 mil pesotes. Tu te vendiste y yo te compré ¿A mano, no mano?
Atentamente, tu candidato que te olvida.

No hay comentarios: