En California, @EPN; @LVidegaray a Gobernación; un día sin mexicanos
El presidente de la República Enrique Peña Nieto inicia hoy un breve viaje al Estado de California.
De verdad me sorprende que ante las circunstancias migratorias tan difíciles que vive el país, algunos columnistas “se hacen los enterados” confirmando que no habrá reunión entre los mandatarios de México y Estados Unidos en este viaje de Peña Nieto al Estado más poderoso del vecino país.
Como si eso fuera lo más urgente en la atención de los problemas bilaterales que componen la delicada agenda.
La economía de California representa un potencial similar a lo que juntas suman las de Brasil, Argentina y Uruguay.
Y solo el condado de Orange sigue representando la mayor población de mexicanos, solamente después de las que tienen el Distrito Federal y el Estado de México.
Diariamente tratan de cruzar de forma clandestina la frontera de Tijuana con San Isidro más de 5 mil latinos. La inmensa mayoría de ellos mexicanos.
El endurecimiento de la política migratoria de Estados Unidos, que tiene su cara dura en el gobernador texano, Rick Perry, aspirante a suceder a Barack Obama, genera un incremento en deportaciones que, a final del presente año, será cuatro veces mayor que el anterior.
De tal suerte que los principales componentes de la agenda bilateral del presidente Peña Nieto son migración, economía y elecciones.
Recientemente el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, declaró en apoyo a la decisión de Hacienda de mantener en 2.7% el pronóstico de crecimiento en el hecho de que la economía de nuestro principal socio comercial estaba mejorando.
El tema migratorio y el hecho de que en Estados Unidos ya está abierta la precampaña entre republicanos, con Rick Perry como aspirante más publicitado y los demócratas con Hillary Clinton como su más probable candidata y que el próximo año habrá elecciones para gobernador en los estados de Baja California Sur, Sonora y Nuevo León, hacen prioritaria la atención POLÍTICA Y DE SEGURIDAD NACIONAL en la relación con Estados Unidos.
Para el 2016 también estarán en juego las gubernaturas fronterizas de Tamaulipas y Chihuahua.
O sea que el tema electoral estará en el juego de las relaciones México-Estados Unidos desde este año hasta mediados del 2016.
La ponderación sobre cambios en el gabinete presidencial de Elisa Alanís en su más reciente video en SDPnoticias, pone en la mesa una posibilidad inédita, en otros tiempos impensable, de que en un mismo sexenio un personaje del círculo rojo del presidente, en este caso Luis Videgaray, pudiera ocupar sucesivamente las secretarias de Hacienda y después la de Gobernación.
Y el contexto de las relaciones de nuestro país con Estados Unidos, obligan a considerar que, hoy más que nunca, la economía y la seguridad nacional están en un mismo paquete al momento de definir la estrategia de relación con nuestros vecinos distantes.
Analicé cada uno de los cambios en el gabinete de los que habla Elisa Alanís.
Proyecté su correspondiente cuadrícula de acuerdo a la teoría de escenarios y encuentro que el de un secretario de Hacienda en Gobernación, tiene mucha más lógica que la que presupone, como dice la periodista, la necesidad de que el presidente empiece a mover sus fichas toda vez que, de acuerdo a sondeos y percepciones muy recientes, los políticos más conocidos por los electores mexicanos como espirantes a la Presidencia son hasta ahora los de izquierda, encabezados por Andrés Manuel López Obrador y seguido por pesos pesados como Miguel Ángel Mancera, Marcelo Ebrard y Cuauhtémoc Cárdenas.
El rumor del golpe de Estado en los tiempos de Luis Echeverría se gestó en la inconformidad de grandes intereses empresariales afectados por el locuaz populismo del expresidente.
Hoy el rumor de que con los secuestros de Valle de Bravo y la fosa clandestina en Tumbiscatío la inseguridad se ha desbordado nuevamente, tiene un aroma de inconformidad empresarial por la política fiscal que se ha redefinido con las reformas.
Un secretario de Hacienda en Gobernación sería el final del diseño para que el régimen de privilegios en los que ha vivido el país durante diez o más sexenios, se termine de una vez por todas y se recupere la capacidad del Estado de reducir sus más lacerantes marginalismos.
Como el de la migración, por citar un caso.
México no debe esperar que un día sin mexicanos sea el escenario que más preocupe a los vecinos del norte en su percepción del fenómeno migratorio.
El asunto tiene nuevos componentes. Obliga por lo tanto a idear nuevas soluciones.
Como mandar efectivamente a Luis Videgaray a la Secretaría de Gobernación.
EN TIEMPO REAL.
1.- Los francotiradores del talibán Miguel Ángel Yunes Linares han empezado una campaña en Veracruz para desacreditar la celebración de los próximos Juegos Centroamericanos. Sin embargo todo está enfocado a debilitar al PRI en las elecciones para gobernador de dos años en el 2016. Los punteros de la competencia siguen siendo los secretarios de Gobierno, de Desarrollo Social y de Comunicación de Javier Duarte.
2.- Miguel Ángel Mancera dará un fuerte golpe de timón en lo que se refiere a la política de infraestructura urbana en la capital del país. Y esta vez se afirma que el nuevo proyecto no empezará precisamente con proyectos sobre vialidades o drenajes. Sino que para el siguiente ciclo la obra pública del gobierno del DF se hará una vez que hayan terminado las auditorías que se ejercerán sobre los principales que en esas latitudes sirvieron a Marcelo Ebrard en el sexenio pasado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario