lunes, 21 de abril de 2014

¿Quién merecía el Nobel, Borges o García Márquez? Lo que respondió Borges

@NietzscheAristodom 20 abr 2014 19:10
  
 
  En entrevista realizada en inglés por los académicos Carlos Cortínez y Gonzalo Sobejano en el Emily Dickinson College durante la primavera de 1983 -en la cual se expresa con la naturalidad del nativo-, Borges aparece extraordinario y, siempre, conmovedor.
Lindo hallazgo. Las palabras exactas, colmas de poesía de Jorge Luis Borges disertando, entre otros temas, sobre el Premio Nobel de Literatura que no le fue otorgado, de autores mexicanos comoAlfonso Reyes, López Velarde y Octavio Paz, así como de escritores españoles y latinoamericanos que le precedieron, de su propio tiempo y de las nuevas generaciones.
En entrevista realizada en inglés por los académicos Carlos Cortínez y Gonzalo Sobejano en el Emily Dickinson College durante la primavera de 1983 -en la cual se expresa con la naturalidad del nativo-,Borges aparece extraordinario y, siempre, conmovedor. Lleno de gracia, elegantísimo sentido del humor y finísima ironía. Y no enciclopédico sino condensado, estableciendo la síntesis del sabio moderno. Pues a pesar o más allá de la compasiva imagen inválida del ciego, emerge el ingenio de la palabra del poeta y la expresión facial producto de una inteligencia eminente; permítase ahora sí la expresión ya casi trivial: la figura del genio.
Y aunque en el siguiente fragmento de la entrevista Borges haya declarado: “García Márquez merece el Nobel, yo no”, trátese de una ironía o de un arranque de espontánea humildad argentina muy borgiana, lo que en realidad se ha dicho no es que uno mereciera el premio y el otro no. Se ha dicho que la organización del Nobel 1., se equivocó al no otorgárselo a Borges; 2., que se lo haya brindado a García Márquez en 1982, cuando Borges aún estaba vivo, de lo cual se dice que el mismo novelista se llamó sorprendido (real o falazmente, pues ya desde temprana entrevista que le hiciera a Pablo Neruda en 1971, hablaba con certeza de que obtendría el galardón. Y bien, la publicación de Cien años de soledad quizá le diera aire para esa certeza). Algunos consideran que la perspectiva política de los escritores, uno conservador el otro de supuesta izquierda, habría inclinado, como diría Borges, a la “sensible” academia sueca.
A continuación, el fragmento donde Borges se refiere al premio jamás recibido y del cual nunca necesitó su obra:
(Pero antes, una gracia: “SOBEJANO: … Usted editó una selección de Quevedo y otras antologías. ¿Qué criterio usa para reunir una selección de la obra de un poeta? ¿Alguna preferencia estética?, ¿o que sea completa?, ¿otro criterio?
BORGES: No. Un criterio hedonista, estético, de placer. Hay obras célebres de Quevedo que no incluyo porque creo que son espantosas. Bueno, pero yo no sé. Es mejor no citarlas en este momento; no las incluí. También hice una antología de Góngora y no incluí, por ejemplo, “ande yo caliente y ríase la gente”. Me parece bastante miserable. Y tampoco, “era del año la estación florida, en que el mentido robador de Europa”, que también me parece sencillamente horrible. Pero Góngora tiene versos espléndidos. Es curioso que uno de los mejores sonetos de Quevedo haya sido escrito por Góngora. Ese soneto típicamente quevediano dice: ‘Las horas que limando están los días, los días que royendo están los años.’ Góngora escribió los mejores versos de Quevedo. Y antes que él también. ¡Era un auténtico bribón! Se anticipó a Quevedo.”).
“CORTÍNEZ: Se supo en España, pese a que la votación fue secreta, que cuando se otorgó el Premio Cervantes a Onetti hubo un voto disidente en favor de Octavio Paz. Y las malas lenguas dicen que ese voto fue suyo.
BORGES: No las malas. Las buenas y verdaderas lenguas.
CORTÍNEZ: ¿Eso significa que puedo hacerle una pregunta sobre Octavio Paz?
BORGES: Qué extraño. Admiro mucho a Octavio Paz. Me gusta lo que escribe. No tengo nada interesante que decir sobre él en este momento. Soy simplemente un lector agradecido de Octavio Paz. Y voté por él. Siento que darle el premio a Onetti fue una equivocación, pero finalmente la vida está hecha de errores, sobre todo la mía, que es una especie de antología de errores.
CORTÍNEZ: Pero subsanaron esa equivocación, porque le dieron el Premio Cervantes a Octavio Paz al año siguiente.
BORGES: Cierto.
CORTÍNEZ: Y hay muchos de nosotros aquí que pensamos que el más reciente Premio Nobel fue una equivocación, no tanto con respecto a la persona sino al orden en que fue otorgado. No sé si está de acuerdo con nosotros.
BORGES: No. El premio fue bien otorgado. Yo francamente no deseo el Premio Nobel. Los suecos son muy sensibles. Tienen toda la razón. ¿Quién soy yo para compararme con Neruda, con Kipling, con Bernard Shaw, con Bertrand Russell, con André Gide, con William Faulkner? Nadie, evidentemente. Creo que los suecos están en lo correcto. Además, es una especie de ritual bien establecido. He perdido la cuenta de los años: me prometen el premio cada año, se lo dan a otro y ya sé cómo es la cosa. Es un ritual que se repite a sí mismo. Ahora es un hábito del tiempo.
CORTÍNEZ: García Márquez dijo que estaba muy sorprendido por haberlo obtenido antes que usted.
BORGES: Pues debo estarle agradecido por ese error. Él se lo merece y yo no.
SOBEJANO: Dice usted que le han prestado demasiada atención, lo dice modestamente.
BORGES: Es cierto. Se han escrito bibliotecas enteras sobre mí. Hasta ahora no las he leído, pero de todas maneras lo agradezco. Soy un hombre muy tímido; normalmente no leo lo que se escribe sobre mí. Soy muy tímido.
SOBEJANO: Tomando en cuenta que su obra fue escrita principalmente en los cuarenta y cincuenta, y que en ese entonces no tenía usted una popularidad tan extensa y universal, ¿no le parece que...?
BORGES: No, la gente estaba en lo correcto entonces y después cometieron un error.
SOBEJANO: No, no, se trata de comprensión y de justicia. Nosotros, los españoles, leemos casi con una divertida curiosidad las numerosas descalificaciones que usted ha hecho de nuestros escritores. Por ejemplo, Gracián, Calderón, todo el siglo XVIII, todo el XIX, Azorín, Juan Ramón Jiménez, García Lorca, Camilo José Cela...
BORGES: No, no. Juan Ramón Jiménez no. Es un gran poeta, por supuesto.
SOBEJANO: ¿Cree usted que el siglo XIX es una vergüenza en España?
BORGES: No creo que llegue a vergüenza. Es una palabra demasiado fuerte.
SOBEJANO: Un siglo con escritores como, por nombrar algunos, Larra, Bécquer, Galdós, Leopoldo Alas, cuatro o cinco escritores de...
BORGES: Well, my sense pains me!
SOBEJANO: Well, then nothing. Agreed.
CORTÍNEZ: ¿Y el Poema del Cid? También lo ha descalificado frecuentemente.
BORGES: Bueno, el Cid, no, no creo. Bueno, sí, un poco. Me dijeron que van a hacer una versión para adultos de ese poema, pero no sé si sea cierto o no. Yo tenía la otra. No la versión para adultos.
…”.
P.d. Fragmento tomado de la revista Fractal que a su vez lo toma de Carlos Cortínez (editor), “Borges, the poet”. Fayeteville, 1986.

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