El dilema de McDonald’s, ¿despedir personal, aumentar sus precios o incrementar sus salarios?
"(...)se requiere una ardua y férrea disciplina acompañada de una constante educación de los directivos y mandos estratégicos para la organización"
Cada vez es más frecuente poder leer en algunos diarios temas relevantes que competen a las decisiones y operaciones diarias de las empresas, sí, esas decisiones de las que por lo regular –hoy día- parecen que sólo competen al omnipresente CEO –por sus siglas en inglés- decidir qué acciones emprender para que las empresas sigan siendo “rentables” para sus accionistas o dueños en los casos de empresas familiares.
Se ha dicho mucho respecto qué empresas son mejores, si las conformadas por un grupo de accionistas, o aquellas que siguen siendo patriarcales, pero que se han “modernizado” posicionando en la cúspide empresarial al CEO que represente a los miembros de la familia. El resultado en los hechos ha sido que en ambos esquemas de estructura empresarial, existe muy poca diferencia en temas de relevancia organizacional y de decisiones de rentabilidad para la empresa. Ya ni hablar de las PyMes, un sector que lucha constantemente de capital financiero y de capital intelectual, por lo tanto es un tema de otro costal en ésta ocasión.
El tema de los paros emprendidos por un grupo de empleados de McDonald’s en la ciudad de Chicago por los pésimos salarios recibidos, es un tópico que se presta para el debate en dos vertientes: los románticos y los draconianos. Por un lado los románticos siempre expondrán que los trabajadores deben recibir salarios muy bien remunerados por encima de sus actividades, y por el otro lado los draconianos, siempre dirán que los salarios brindados a los trabajadores son los más justos y bien remunerados por las actividades desempeñadas. Lo anterior, termina siempre en la discusión del huevo o la gallina, por ejemplo: algunos dicen que <>, otros dicen: <>. Al final, éste tipo de argumentos nunca llegan a un punto de acuerdo resolutivo.
Las experiencias en éstos temas nos dice que éste tipo de discusiones siempre terminan dando círculos discursivos pero sin asentar una oportunidad para explorar nuevos caminos. Esto es precisamente lo que apremia el texto de hoy. Leo en la columna de la Redacción del diario el Financiero.com.mx ¿Cuánto costaría Big Mac si McDonald’s duplica sueldos?, el simple título de la columna muestra ya la tradicional forma de llevar los negocios día a día. No bastan las innumerables ponencias de destacados Think Tanks sobre temas revolucionarios o practicas progresistas de gestión empresarial, los hechos y la realidad, nos terminan demostrando que lo tradicional y conservador, siempre se impondrá ante las nuevas “ideas revolucionarias” que surjan por tan importantes gurús del management.
En la columna de la Redacción de El Financiero, hace un breve análisis basado en el estudio deCaroline Fairchild de qué pasaría si McDonald’s duplica el salario a sus trabajadores como lo demandan. El diario en finanzas concluye que para duplicar el salario a los trabajadores, tendría entonces que aumentar 68 centavos el precio de sus productos, en especial, de su producto estrella como la Big Mac, y peor aún, dejaría su menú de todo por un dólar.
Lo común y ordinario, es transferir nuestros costos de ineficientes hacia nuestros clientes, y peor aún, poniendo en riesgo la viabilidad del negocio con el incremento de nuestros precios por ser menos competitivos en el mercado. La historia en los hechos ha demostrado la quiebra de innumerables empresas por seguir las tradicionales y añejas prácticas de gestión empresarial, donde el primer enfoque radica en abaratar los costos, recortando considerablemente la mano de obra, seguido de una cazaría esquizofrénica de gastos innecesarios para la empresa en recortes como: papelería, cafetería, compra de refacciones, gasolina, viáticos, etc acompañado dichos recortes por iniciativas como la contratación por outsourcing, multitareas, y largas jornadas de trabajo sin tiempo extra. Lo anterior es muy común escucha y palpar en las empresas todas estas muchas otras acciones para según “abaratar los costos de producción o servicio”, sin darse cuenta que lo único que agravan y ponen en riesgo es la operación y viabilidad de las organizaciones.
No existe receta mágica para afrontar escenarios de crisis, sin embargo la data de las Best Practicesnos dicen que sí se puede enfrentar escenarios adversos de una mejor manera, esto es:
a) Comenzar con una campaña de austeridad desde la Alta dirección hasta las líneas de producción. Esto significa reducir hasta eliminar los gastos -superfluos- que no agregan valor por lo que nuestros clientes no están dispuestos a pagar
b) Emprender una campaña de búsqueda y eliminación de los 7 grandes desperdicios: demoras, sobreproducción, inventarios excesivos, transporte, movimientos innecesarios, re-trabajos y defectos. Estos tipos de desperdicios aplican para toda empresa fabril o de servicios
c) Optimización de nuestro capital de trabajo, es decir, revisar nuestros esquemas de deuda que tenemos a corto plazo, y replantear la manera de adquirir los recursos necesarios para elaborar o brindar los productos o servicios por los que pagarán nuestros clientes
d) Evaluar cuál es nuestro flujo de efectivo en la organización, y determinar acciones enfocadas a la optimización de dichos recursos
e) Reducción de nuestros inventarios y tiempos extras que deriven por causa de recorte de personal que se requería y que se prefirió los multitareas
f) Asegurar la Calidad de nuestros productos y servicios desde la fuente de origen de los defectos, éstas acciones reducirán en más del 50% en gastos paliativos o “aspirinas” para los problemas que resultan ser más costosos
g) Eficientar la mano de obra mediante la estandarización de procesos que permitan la mejora continua en cada una de las actividades de todo el proceso
h) Revisar las políticas de pago y cobro de nuestros acreedores y deudores, es decir, una empresa no se hará más rica por colocar el mayor número de ordenes de producción y/o servicio, sí éstas ordenes tienen un pago tardío –crédito- de más de 3 meses, tampoco las empresas serán más eficientes si pagamos a nuestros proveedores hasta 3 o seis meses de materiales que utilizamos una o máximo dos veces al año
i) Revisar nuestro esquema de deuda o apalancamiento, lo que permitirá deshacerse de tasas de intereses perjudiciales para la empresa
Las anteriores formas de gestión empresarial no suelen ser la panacea de todos los males por arte de magia, se requiere una ardua y férrea disciplina acompañada de una constante educación de los directivos y mandos estratégicos para la organización, lo que les permitirá estar constantemente en la búsqueda de mejorar en pro de la empresa y con un alto sentido de responsabilidad con susaccionistas sociales, es decir, toda su fuerza laboral.
El Apunte
Mucho se dice que el capital humano es lo más importante para que una empresa sobresalga, pero poco se entiende que más que un capital, son todos ellos accionistas sociales que colocan sus acciones intelectuales y motrices para hacer caminar a las organizaciones.

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