viernes, 2 de agosto de 2013

Entrevista de @FedericoArreola a @JimenezEspriu

ANEL GUADALUPE MONTERO DÍAZ@Anelin00jue 1 ago 2013 10:47
  
Leer esta entrevista es una suerte de Epifanía para quienes como yo, damos por sentado que estas reformas pretenden “lo mejor para el país”
“Hemos vivido en el absurdo” dice Javier Jiménez Espriú al señor Arreola, mientras explica de manera contundente cómo “en un país donde ayer nos informan que hay 53 mil multimillonarios y 53 millones de pobres, vayamos a hacer una reforma para que los señores de la Shell se lleven una parte de la renta petrolera y esta se sustituya con el IVA a medicinas”[1]
A través de esta entrevista, el lector puede comprender, en términos simples y lenguaje coloquial, conceptos, métodos y transacciones que los políticos se empeñan en complicar. El doble discurso oficial en materia energética es francamente indignante, porque leyendo a Jiménez, usted y yo podemos caer en la cuenta de que PEMEX es una cosa y la industria petrolera es otra.
Por eso, cuando Jiménez Espriú denuncia que "El Pacto por México no propone, es cierto, privatizar Pemex, pero sí la privatización de la explotación de los hidrocarburos, algo que va contra la Constitución", no es posible desconocer el tamaño de la ignominia.
"(...)El presidente Peña Nieto dice otra cosa, que la reforma que propondrá no es privatizadora. Que PEMEX ni se vende ni se privatiza, eso ha declarado. Es cierto, desde luego que es cierto. Pero, aquí está el problema, se refiere a Pemex, solo a Pemex, no a la industria petrolera ni, tampoco, a la renta petrolera. Manipulan la palabra, pues. Aseguran que no van a vender ni un tornillo de Pemex. Les creo. No necesitan hacerlo para privatizar la industria petrolera que es de todos los mexicanos".
Si usted acostumbra informarse a través de los medios tradicionales al respecto, verá que en estos momentos la crítica está centrada en la actuación del PRD en el marco de eso que llaman Pacto por México.
Periodistas, comentaristas y sesudos analistas señalan con dedo flamígero a los líderes del PRD a quienes acusan de chantajear y vender al mejor postor lo que Jiménez Espriú entiende que ya está vendido, negociado y acordado: el voto que avala la reforma energética privatizadora.
¿Qué es lo que conviene ahora al PRD? Dice el ingeniero Jiménez que la disyuntiva es simple: “O salirse del Pacto o cumplir su palabra y aceptar la reforma energética privatizadora".
Leer esta entrevista es una suerte de Epifanía para quienes como yo, damos por sentado que estas reformas pretenden “lo mejor para el país”. El punto no es mi ingenuidad, sino la cantidad de ciudadanos mexicanos que piensan como yo.
El periodista guía muy bien el tema, porque casi para finalizar el diálogo, retoma con el experto la situación que imperó en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari precisamente por las privatizaciones “exitosas”, concesiones casi regaladas otorgadas a selectos empresarios con todas las ventajas que el Estado puede brindar. No es posible pasar esto por alto, cuando ayer nos despertamos con la noticia de que Raúl Salinas de Gortari no solamente es inocente, sino que “su fortuna” le sería devuelta íntegramente.
Ese es el México de las Reformas Estructurales
Por otro lado, en la entrevista se revela el luchador incansable de mil batallas, el ingeniero Javier Jiménez Espriú, un hombre congruente, más allá de las luchas inmorales de quienes pretenden involucrarlo con el PRD o con cualquier otra rama de la mezquina partidocracia mexicana al servicio de sus propios fines y al mando de su propia agenda.
¿Usted qué opina, estimado lector?

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