jueves, 6 de febrero de 2014

¿Quién los entiende?

Rechazan las reformas constitucionales en materia energética, llaman a una insurrección popu-lar para echarlas abajo, ¡y ahora, los extremistas seguidores del Morena, se oponen a que se haga una consulta ciudadana, contemplada en el artículo 35 de la Constitución y que podría derogarlas!
¿Quién los entiende?
Un sector del populismo y del extremismo político ha satanizado durante meses al Pacto por México. ¡Y ahora, estos mismos, se encuentran muy alarmados, muy preocupados, porque las reformas constitucionales que surgieron del mismísimo Pacto, pudieran ser menguadas —con la complacencia de la oligarquía económica— por las leyes secundarias que discutirá y en su caso aprobará el Congreso de la Unión!
¿Quién los entiende?
Estos mismos rechazan las reformas constitucionales en materia energética, llaman a una insurrección popular para echarlas abajo ¡y ahora, esos extremistas seguidores del Morena, se oponen a que se haga una consulta ciudadana, contemplada en el artículo 35 de la Constitución y que podría derogarlas!
¿Quién los entiende?
Pugnan por una reforma hacendaria que termine con los privilegios fiscales; pregonan por terminar con los regímenes especiales; se indignan porque los poderosos evaden al fisco; protestan porque muchos de éstos no pagan proporcionalmente a sus altos ingresos. ¡Y ahora con la misma vehemencia —y en paradójica coincidencia con el PAN, con la Coparmex— reprochan que los más ricos paguen 35% en el ISR, se enojan porque se termina con la consolidación fiscal, con otros mecanismos para eludir al fisco y hasta porque se crea un impuesto especial a la comida chatarra!
¿Quién los entiende?
Rechazan una reforma constitucional en materia educativa, que entre muchas cosas, obligará a la evaluación a los mentores y directivos de la educación. ¡Y ahora se rasgan las vestiduras porque se cancela la prueba ENLACE!
¿Quién los entiende?
Gritaban airados, marchaban, protestaban contra la total dependencia de los órganos electorales ante los gobernadores. ¡Y ahora con enojo, con la misma ira se oponen a una reforma constitucional que, precisamente, termina con tal dependencia!
¿Quién los entiende?
Dicen que la Constitución es anacrónica en muchos textos; que en varios artículos se contradice ¡Y, sin embargo, se oponen a toda reforma constitucional. Aún más, se oponen a cualquier tipo de reforma, así sea a un simple reglamento!
¿Quien los entiende?
Pregonan que el actual régimen político es anticuado; que alienta el autoritarismo; que impide el equilibrio entre los poderes, ¡y en el colmo de sus contradicciones, su modelo político ideal es el presidencialismo, el poder concentrado unipersonalmente, el que ciertamente debilita al Congreso, al Poder Judicial y minimiza a los otros órdenes de gobierno!
¿Quién los entiende?
Reconocen una profunda crisis de las instituciones del Estado, ¡pero se oponen a reconstruirlo y a reformarlo!
En realidad, será difícil entenderlos y mejor hay que reconocerlos, para tener siempre presente su dogmatismo, su extremismo irredento, que generalmente concluye en fanatismo.

¿Quién entiende a Jesús Ortega?

jesus_ortega
Carlos Portillo / @portillo_carlos
(05 de febrero, 2014).- El día de ayer, el ex dirigente nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Jesús Ortega Martínez, dio a conocer un texto titulado “¿Quién los entiende?”, en el cual plantea un ataque generalizado hacia los partidarios del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), etiquetándolos de populistas y extremistas políticos que rozan con el fanatismo.
El argumento de Ortega se basa en la supuesta contradicción de manifestarse en contra de las reformas estructurales de Peña Nieto, pero también estar en desacuerdo con la consulta ciudadana acerca de la cuestión energética.
Asimismo, en el caso de la reforma hacendaria, el perredista cuestionó que los integrantes de Morena se opusieran, si antes pugnaban por desaparecer los privilegios fiscales y los regímenes especiales; ya que, según él, dicha reforma regulará mejor el pago de impuestos de los más ricos y los miembros de la oligarquía en México.
A continuación, se reproduce íntegra la respuesta publicada por Alejandro Ayala, comunicólogo y militante de Morena:
¿Quién nos entiende?

En el duro aprendizaje de ser movimiento e intentar con éxito formar un partido político, hemos encontrado respuestas y lo que más nos motiva es la suma de las preguntas de una izquierda que se reparte en treinta y dos entidades y busca una salida  a las crisis política, económica, ambiental, ética no sólo de nuestro país, sino de la humanidad.
Hemos generado un lenguaje franco y tendido puentes con el México de abajo y aquí nos entendemos, en el lenguaje de quienes comparten la dignidad, el lenguaje de los que no se venden, tal vez por eso le sea tan difícil entendernos, y es que la potencia expresiva de nuestro movimiento se realiza en lo cotidiano del pueblo, no en las reuniones que ustedes frecuentan; nosotros hablamos en la plaza, en el pueblo, el barrio, esos rincones que ustedes no ven.
Para empezar a entendernos permítame explicarle  que a MORENA lo entienden quienes rechazan los acuerdos en lo oscuro, quienes resistieron las tentaciones del poder; los de abajo, quienes renunciaron a su partido porque dejó de ser el punto de convergencia de las izquierdas, los que decepcionados por la traición del grupo que usted encabeza vieron que fue en vano la muerte de amigos y compañeros para que ustedes convirtieran al PRD en un comparsa del poder.
Nos entiende el campesino, el obrero, el ama de casa, el indígena, el estudiante; porque a donde vamos los militantes devorando carreteras, para encontrar a nuestros iguales y llamarlos a resistir vemos la misma injusticia, el mismo atropello, pero compartimos la misma esperanza.
Nos entiende el ciudadano de a pie, el que sabe que su desventura no es condena ni destino, el que vive la miseria que ustedes maquillan y convalidan, nos entienden los que saben. Para decirlo poéticamente, parafraseando a Benedetti: que ustedes  ya para siempre pordioseros abrieron la mano y no podrán cerrarla nunca más.
Para puntualizar, señor Ortega, permítame decir que la insidia con la que señala que MORENA se opone a la consulta, no tiene nombre, puesto que somos abiertos promotores de los mecanismos de democracia participativa. Con respecto a la reforma hacendaria, le señalo que quedaron intocados los regímenes especiales, de manera que sólo cambiaron de nombre; de igual forma no convalidamos una reforma política cosmética que no modifica las reglas de acceso al poder, ni fortalece a las autoridades electorales.
Permítame citarle un fragmento de nuestra declaración de principios: 1. El cambio verdadero del país comienza por cambiar la forma tradicional de intervenir en los asuntos públicos. La política no es asunto sólo de los políticos. No nos oponemos a la reforma del Estado, nos oponemos al secuestro y degradación de las instituciones, al desfase entre las aspiraciones democráticas de nuestro pueblo y su vulgar forma de hacer política.
Por último, permítame decirle que respondo como militante de MORENA, porque así me dicta la conciencia y lo mandatan los documentos básicos que suscribo plenamente; pero más allá de todo eso, le respondo con claridad que la enorme molestia del régimen, que usted representa genuinamente, es que pertenecer a MORENA  representa mucho más que ser seguidor de un líder, por bueno que sea; mucho más que un número de afiliación, infinitamente más que una candidatura. Ser de MORENA desde siempre y para siempre es ser el incansable perseguidor de un sueño, el conquistador diario de una utopía.

Alejandro Ayala

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