miércoles, 14 de agosto de 2013

Travestismo: Reforma PRI-peñista, de la mentira al cinismo

HÉCTOR PALACIO@NietzscheAristomar 13 ago 2013 21:36
  
Tiene razón el gringo Joseph M. Dukert, “estratega” y consultor del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), los gobiernos mexicanos, sobre todo del PRI, han tenido la habilidad para interpretar y cambiar las palabras con tal de conseguir sus objetivos, especialmente cuando van contra el interés de la nación. Nada lo ilustra mejor que la propuesta PRI-peñista de “reforma” energética.
De negar consistentemente que la propuesta sería privatizadora (excepto en Londres, donde se fue a decir la verdad que acá se ocultó), se pasó a confirmar la mentira subyacente al presentar la iniciativa públicamente.
De atentar contra el ideal tras la acción expropiatoria de Lázaro Cárdenas, se pasa prácticamente a “privatizar” esta figura emblemática de la historia de país al ostentarlo como aliado histórico del proyecto PRI-peñista.
Es decir, de la mentira saltan al cinismo travistiendo la realidad, sus palabras y la historia misma.
Independientemente de los detalles técnicos que urge desenmascarar, desnudar (como ha sucedido con los temas del “Pemex quebrado”, la religiosidad, el tornillo, etc.), la propuesta de fondo que procura modificar los artículos constitucionales 27 y 28 consiste en entregar la renta petrolera mediante el recurso de travestirla como “utilidad compartida” (manejada también como “producción” compartida). Como quiera que sea, se trata de “conceder” hasta un 50% (según Videgaray), del “riesgo” apostado al momento de repartir las ganancias, sino en especie, en efectivo. Con esa argucia se expresa que se sostiene la rectoría del estado sobre el recurso. ¿Y qué importa esa rectoría cuando se dilapidan los recursos a través de estos contratos de “utilidad”?
Y para que el negocio sea redondo y productivo, se elabora un plan para incrementar irracionalmente la producción de crudo hasta llegar a 3.5 millones de barriles de petróleo en 2025. Simplemente, en términos brutos a manera de ejemplo, de poner la ganancia de las trasnacionales al 30% de la utilidad, se trataría del equivalente a  más de un millón de barriles. Pero pudiera ser de 40% e incluso 50%.
Por mucho que maquille Peña Nieto el discurso, por mucho que el PRI se cobije en la figura de Lázaro Cárdenas (¿ya no significa “falso nacionalismo” invocarlo?), palabra por palabra, están mintiendo a la nación. Están tratando de engañar a la sociedad con el enmascaramiento de la realidad.
Independientemente de detalles técnicos y de condiciones históricas distintas, lo que hizo Lázaro Cárdenas es radicalmente opuesto a lo que hoy pretende el grupo en el poder: Si Cárdenas logró recuperar para la nación la riqueza del recurso petrolero en manos de las compañías trasnacionales, con su proyecto, los actuales gobernantes están planteando una reintegración de facto, vía contratos, de gran parte de esa riqueza a las herederas de las compañías requisadas por el célebre General.
Y se exhibe otra vez el intríngulis de quienes gobiernan travestidos de “nuevo rostro”.
P.D. En un tweet, Jiménez Espriú afirma: “75 años de experiencias documentadas. Cárdenas aplaudió las modificaciones a la Constitución del 60 que se pretende cancelar.”.

No hay comentarios: