martes, 18 de febrero de 2014

EPN, Obama, Harper y la importancia de que AMLO hable fuerte

@NietzscheAristolun 17 feb 2014 16:40
  
 
Al encuentro le han llamado Cumbre de Líderes de América del Norte. Y la ironía es evidente, pues México, vaciado de sus riquezas, carece de cualquier liderazgo que no sea el de apresurarse a la entrega de su patrimonio y a la rendición de la soberanía.
En medio de la devastación a la que el país es sometido por sus gobernantes y que iniciara cuando menos desde el sexenio de Salinas de Gortari, es vital que la contraparte, la que se ha opuesto a la entrega de los recursos y la riqueza de la nación a las compañías trasnacionales, la que ha sido víctima de fraude electoral con tal de prolongar el sistema vigente, se haga escuchar lo más fuerte posible.
Y aunque ha habido diversas voces opositoras y gran parte de la sociedad se ha expresado contra el fenómeno del  “entreguismo” (en realidad un plan rigurosamente planeado en los círculos internacionales del poder), nadie ha sido más consistente en su posición que López Obrador.
Peña Nieto es el encargado formal de continuar con la entrega, la “reforma energética” impuesta en un país silencioso y silenciado, es el nuevo rostro de la misma. El próximo 19 de febrero, en Toluca, el priista recibirá a los representantes de los intereses trasnacionales de Estados Unidos y Canadá, Barack Obama y Stephen Harper.
Al encuentro le han llamado Cumbre de Líderes de América del Norte. Y la ironía es evidente, pues México, vaciado de sus riquezas, carece de cualquier liderazgo que no sea el de apresurarse a la entrega de su patrimonio y a la rendición de la soberanía.
AMLO lo ha dicho llanamente y es fundamental que lo haga tal cual, la visita “será para agradecerle al priísta Enrique Peña Nieto ‘el gran remate que llevó a cabo del oro, la plata, el cobre, el petróleo y el gas’.
“…nadie puede comprar lo que no está en venta, y los gobernantes mexicanos se han dedicado a vender, a entregar, a transferir los bienes de la nación y del pueblo a particulares, sobre todo a extranjeros.
“…ambos gobiernos ‘están felices’ con la concesión de 25 por ciento del territorio nacional, principalmente a las mineras canadienses, que pueden explotar oro, plata y cobre, porque ni en la época de Porfirio Díaz se enajenó tanto suelo patrio.
“Estamos hablando de 50 millones de hectáreas; nuestro territorio tiene 250 millones de hectáreas, por eso vienen a agradecerle a estos gobiernos entreguistas…
“En el caso de Obama, señaló, viene a agradecerle… porque ahora Exxon, Chevron y otras empresas extranjeras van a poder llevarse las ganancias del petróleo que es de los mexicanos.”. (La Jornada, 17-02-14).
Y los responsables de hacer ver como éxito la devastación y la degradación son los políticos de los 3 partidos principales y sus aliados y, por supuesto, la mayoría de los medios masivos de comunicación que simulan la práctica de una regularidad democrática en el país.
No quedan más que un puñado de políticos, los pocos medios con relativa independencia, los periodistas críticos y las redes sociales para expresarse y para dar voz a la voz que consistentemente se opone a la depredación. Para exponerla, documentarla, exhibirla, difundirla.
Sólo en la medida en que las voces críticas del sistema que devasta al país desde hace más de 30 años se manifiesten, en la medida en que persista inquebrantable la oposición al mismo, habrá aún cierta, llamémosle, esperanza social para tratar de revertirlo.

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