miércoles, 4 de diciembre de 2013

Enferma del corazón, que es donde lo han golpeado tanto
¿Cómo no se iba a enfermar Andrés Manuel, y justamente del corazón, si es precisamente ahí donde le han golpeado tanto? Sólo le mueve el corazón, el amor que le tiene a los sin voz, quiere justicia para ellos.
Hace años que está dedicado, a recorrer día a día, sin descanso, todas y cada una de las comunidades, a conocer sus carencias, sus dolores. Nadie como Andrés sabe lo que el país necesita. Pero le golpearon directamente al corazón todos aquellos que se organizaron para robarle la presidencia en 2006 y 2012, los empresarios, los políticos del PRI y del PAN para evitar que Andrés acabara con los privilegios de los hombres más ricos del país, los que no pagan impuestos y los que se enriquecieron con el Fobaproa de aquellos que han amasado grandes fortunas gracias a la corrupción gubernamental. Los que se han beneficiado con las privatizaciones y están a punto de enriquecerse aún más con la más jugosa de todas, la energética.
Ha librado una incansable lucha desde jovencito, cuando, escuchando a su corazón, apoyó a los chontales en Nacajuca, Tabasco. Y cuando, siendo jefe de Gobierno de DF, apoyó a personas mayores, madres solteras, personas discapacitadas; becó a estudiantes, levantó 14 prepas, universidades, hospitales,  segundos pisos, puentes, distribuidores, hizo lo que en los últimos 500 años ningún gobernante había logrado. Y a cambio, su corazón seguía siendo golpeado día a día por los comentaristas pagados de los medios con falsas, infames acusaciones “pa’ servir al patrón”. Pero su corazón ha sido herido aún más por los que se dicen de izquierda, los Santa Anna del siglo XXI, que apoyan la venta de lo único que nos queda, la privatización (de a ¿cómo$ No?) de Pemex. No nos quedará nada, nada, nada… y eso le está rompiendo el corazón a nuestro Andrés a quien amamos desde hace tiempo porque hace más tiempo aún que él nos ama y tanto, que todos los días expone su vida por nosotros. Por su pronta recuperación y que sirva para ello la energía amorosa de todos los que creemos en él.
Margarita Isabel

No hay comentarios: