Peña en Davos, igual que el siniestro y corrupto de CSG
Como todo buen publicista de televisión, el señor Peña Nieto ha presumido a todos los presentes en tan importante evento de relevancia económica, sus reformas estructurales que ha logrado en tan corto tiempo
Ha sido toda una relevancia en los medios nacionales e internacionales sobre la participación del actual habitante de los Pinos como uno de los principales ponentes en el Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés), reunión anual en donde se discuten y revisan “abiertamente” los lineamientos económicos y financieros que mejor convienen a los intereses económicos de los capitanes y dueños del dinero en el orbe. Ya lo dijo muy bien el director en jefe de SDPnoticias.com en su columna titulada: Davos, 900 personas en el stream, 2500 líderes, 3000 soldados y las reformas de EPN; cito su comentario: “En Davos están pasando cosas muy importantes que alterarán, para bien o para mal, la vida material de casi todos los seres humanos, pero es un hecho que a la mayoría de la gente –la que se dedica a trabajar por sus familias y sus países sin pretender logros extraordinarios de ningún tipo– le tiene absolutamente muy sin cuidado lo que hagan o dejan de hacer los gobernantes, financieros, empresarios y economistas que se reúnen año con año en esa ciudad suiza”.
Hay un dicho en el argot financiero o económico que dice algo así, “si preguntas sobre una duda financiera o económica a un experto, y te responde con un rollo que te deja peor que antes de haber hecho tu cuestionamiento, significa entonces que te estará robando”. Difícilmente los capitanes y dueños del dinero nos platicarán –es mucho pedir que se nos explique- en términos comunes las decisiones y directrices económicas que definirán o alterarán para bien o para mal la economía de cada uno de los que habitamos en el planeta Tierra. Y como lo anterior nunca sucederá, por lo tanto, eventos tan relevantes que tuvieron su origen en 1971 en la comuna de Davos, Suiza, serán y seguirán siendo del poco interés para la mayoría de los que habitan en este planeta.
Mientras tanto, para esta edición 2014 del Foro Económico Mundial, México tiene una especial relevancia para los intereses de grupos de poder económico mundial, y es que todo indica que por fin se concretó en Diciembre del 2013 –como lo augurara el líder tropical- la apertura de la industria petrolera mexicana hacia capitales de inversión extranjera –los más interesados- e inversión nacional. Como ya lo he mencionado con anterioridad, lo que hoy vive nuestro país, representa la estrategia de instaurar la doctrina económica de Milton Friedman, la cual se construyó desde hace 30 años con el arribo de Miguel de la Madrid, y que sigue hasta hoy día con el “regreso” del partido jurásico en la imagen del telenovelero Peña Nieto.
Como todo buen publicista de televisión, el señor Peña Nieto ha presumido a todos los presentes en tan importante evento de relevancia económica, sus reformas estructurales que ha logrado en tan corto tiempo desde que arribó al cargo como representante de México ante sus ciudadanos y en el exterior en actos diplomáticos de Estado. Con tono triunfalista, le ha dicho al mundo, que gracias a la concertación llamada “Pacto por México” entre los tres principales partidos políticos, y aludiendo a una supuesta transformación democrática, pero de la que discrimina al resto de las fuerzas políticas existentes en el país, presume que México está preparado para una transformación significativa.
Era de esperarse que el tema donde mayormente se centraron las presunciones del ex gobernador de Toluca, fue el resultado de la reforma energética, la cual según Peña, representaba un tema del que en los últimos 50 años había sido restrictivo para llevarse acabo, por lo que expone que con la apertura de la industria petrolera, se abre la oportunidad para poder explorar, explotar y refinar los recursos petroleros, lo que posibilitará tener insumos energéticos más baratos, y en consecuencia nuestro país sea más competitivo. Agregando que México no podía quedarse atrás para modernizarse y actualizar el marco legal que asegure la soberanía energética para contar con insumos más baratos.
No podía faltar como buen representante salinista, resaltar su “agenda de cambios”, transformadores y modernizadores con cifras de crecimiento económico sostenido durante los próximos 30 años del 2,4 %, donde los mexicanos –como en el sexenio 1988-1994- vivirán las bondades de las reformas estructurales traducidas en una juerga económica que terminó en una durísima resaca al comienzo de 1995.
Tal parece que nuevamente se vuelve a repetir aquellos años de retóricas triunfalistas, modernizadoras y transformadoras hacia la elite de las primeras potencias mundiales. Ayer se nos dijo y se les presumió al mundo entero que con la firma al TLCAN (NAFTA por siglas en inglés) México iba a experimentar la transformación de ser un país tercermundista hacia uno de primer mundo. La realidad todos la conocemos, han pasado ya 21 años desde que se firmó en noviembre de 1993 dicho acuerdo comercial sin que los mexicanos hayamos experimentado dicha transformación y modernidad que se prometió y que se le vendió al mundo entero lo que iba a experimentar México.
Nuevamente se levantan las banderas al vuelo acompañadas de discursos triunfalistas ante los ojos de los dueños del dinero y el resto del mundo, sin tener actualmente nada firme de todas y cada una de las promesas que se nos han venido diciendo a los mexicanos, pues seguimos esperando durante cinco sexenios continuos el cumplimiento a cabal de cada una de las sus proposiciones modernizadoras.
El Apunte
La burra no es eriza, sino así la hicieron. ¿Cuánto tiempo más necesitamos esperar para que sus prebendas económicas sean una realidad?.

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