Migajas
¿Qué es el PAN el día de hoy?
La política es un abstracto que los políticos abordan cuando las cosas no salen como ellos quieren. La clase política es cada vez más ajena a los intereses de aquellos que dice representar, a la vez que se acerca peligrosamente a la corte del príncipe que cada sexenio ocupa la silla presidencial.
Algunos analistas dicen que hoy el PAN está en crisis. La verdad es que desde hace varios años, este partido político que alguna vez representó el verdadero cambio democrático y la esperanza de justicia para México, no ha sabido estar a la altura de las circunstancias y como afirma Sanjuana Martínez, se ha convertido en “una mala copia del PRI”[1]
El senador Gil Zuarth escribió una sesuda interpelación que tituló “las razones de Madero”[2], donde expone de manera suscinta que para Madero, la unidad es un impulso autoritario, justo la acusación que maderistas hacen a este grupo debido a la intromisión del ex presidente Felipe calderón en la vida interna del partido. Gil retrató a su grupo en el proceso de desmenuzar las razones de la sin razón.
Evidentemente molesto por la remoción de Ernesto Cordero como líder de la bancada panista en el senado, Gil olvida que para los mexicanos de a pie, el ex aspirante a la presidencia de México no encarna precisamente el ideal panista, sino el más puro estilo priista de gobierno. Ante la aprehensión de Elba Esther Gordillo, Cordero sólo atinó a decir que durante la administración de Felipe Calderón “ellos no vieron nada” amén de los seis mil pesos mensuales suficientes para que usted o yo enviemos a nuestros hijos a escuelas privadas, paguemos hipoteca y mensualidad del automóvil. Nadie más alejado de los intereses de México y los mexicanos que los representantes del PAN.
Y es que a final de cuentas, no se trata del Pacto por México, de los acuerdos “para sacar adelante a México” o de visiones políticas que sueñen y pugnen por el tipo de país que los ciudadanos merecemos, donde la justicia se imparta sin distinción de personas y miomas como la impunidad y la corrupción sean cosa del pasado, pero parece que ese tipo de país a algunos miembros de la clase política no solamente no conviene, sino que significan el final de su existencia.
Ésta, estimado lector, es una radiografía de los juegos, luchas y escenarios de poder alejados de las necesidades de usted, las mías o de aquellos a quienes dicen representar. Desnudan una miserable pelea por cotos de poder y dinero que de otra forma jamás obtendrían estos políticos y ellos lo saben. Es la partidocracia a la que estamos sujetos todos los mexicanos.
Hoy, sesudos analistas se preguntan por qué los mexicanos no confiamos ni creemos en la mayoría de los políticos, en los partidos o en las instituciones que, ellos dicen, nos representan. “Madero se equivocó” dicen a coro tirios y troyanos.
“(…)Igual que el ex presidente Vicente Fox y su mujer Marta Sahagún, así como al menos un millón y medio de ciudadanos, prominentes empresarios que fueron atraídos por el triunfo electoral de 2000 rechazaron refrendar su militancia en el Partido Acción Nacional (PAN), como María Asunción Aramburuzabala Larregui, Lorenzo Servitje Sendra y Manuel Arango Arias”[3]
Entonces el ex presidente Vicente Fox y su esposa, algunos de los empresarios más destacados de México y los votantes del PAN también se equivocaron. Madero no está solo en su dislate.
En el año 2000, para la transición encabezada por Fox se conjugaron los astros en condiciones totalmente diferentes a las actuales, comenzando por el impacto de las redes sociales y el internet en la construcción de la opinión pública y el voto popular. Tan es así, que para darse una idea de la debacle panista, basta echar un vistazo a las cuentas de twitter de los involucrados en el conflicto, encabezados por el ex presidente Felipe Calderón.
Si como dice José Martí "El que nada quiere para sí, dirá siempre la verdad", entonces los mexicanos estamos muy lejos de saber el fondo de estas luchas cruentas por el poder. Hasta ahora falta un elemento indispensable para construir eso que llaman credibilidad: la autocrítica y al parecer, ninguno de los involucrados es famoso por utilizar este recurso necesario para las nuevas formas de pensar y construir el México que todos queremos.
¿usted qué opina, estimado lector?


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