martes, 12 de abril de 2011

Totalmente en desacuerdo con el SME FEDERICO ARREOLA

Si algo admiro del movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador es su pacifismo. “Ni un solo vidrio roto ha habido en nuestras marchas”, suele decir Andrés Manuel, y es la verdad.

Ni un solo vidrio roto, en efecto, y vaya que ha habido manifestaciones gigantescas, algunas en las que han participado hasta dos millones de personas que han conservado por completo la calma.

Lo que más se ha criticado al movimiento de López Obrador, el plantón de Reforma en 2006, fue una expresión no solo del más puro pacifismo, sino una estrategia muy inteligente para evitar la violencia.

Ese año, después del fraude electoral, demasiados mexicanos (hasta el 10 por ciento según algunas encuestas) pensaban que solo con violencia se podía cambiar al sistema.

Para evitarla, Andrés Manuel López Obrador decidió dar una salida al descontento de millones con una protesta suficientemente fuerte, pero al mismo tiempo absolutamente pacífica.

Muchos dormimos en los campamentos ubicados en el Zócalo de la Ciudad de México y a lo largo de más de 10 kilómetros de vías públicas en las avenidas Madero, Juárez y Reforma.

A mucha gente molestó el plantón, sin lugar a dudas, pero lo cierto es que evitó un estallido violento en un momento de seria crisis política.

Ni un solo vidrio roto hubo en el plantó que, por lo demás, terminó siendo una maravilla cultural. Las expresiones artísticas que a diario, prácticamente cada hora, se dieron en kilómetros de vías públicas del Distrito Federal serán recordadas como algo grandioso.

El hecho es que el movimiento político al que apoyo ha recurrido a la resistencia y a la desobediencia civiles, pero no a la violencia y, jamás, ha agredido a nadie.

Por eso, no puedo estar por ningún motivo de acuerdo con lo realizado este lunes por el SME. Sobre todo me molesta porque, es un hecho, no pocas personas confunden al SME con la organización encabezada por AMLO. Tienen coincidencias ambos movimientos, pero no son lo mismo.

Particularmente son diferentes en el tema de la violencia. Ya que si bien AMLO y sus seguidores son pacifistas, los miembros del SME muchas veces dan la impresión de no serlo. Como hoy.

Hoy, tristemente, algunos integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas, en una manifestación, incendiaron cuataro vehículos y provocaron conflictos en el que varias personas resultaron lesionadas por golpes.

Para esa clase de acciones, el SME se equivoca con mucha frecuencia y empieza a convertirse, en mi opinión, en un lastre para el movimiento democrático de izquierda.

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