Conflicto magisterial. Los buenos, los malos y los peores
Sigue latente el peligro de una sola historia en el conflicto entorno a lo que los medios oficiales denominan "Reforma Educativa"
En el marco de las protestas magisteriales y el papel del Estado en eso que el discurso oficial denomina “reforma educativa”, los medios han jugado un papel importantísimo en la creación de “los nuevos malos de malolandia”, frase que Adela Micha le dijo a Elba Esther Gordillo en la entrevista que se llevó a cabo una semana antes de su captura.
El enfoque maniqueo que han utilizado algunos medios de comunicación para dar cuenta de lo acontecido con los docentes mexicanos, el SNTE, la CNTE y el Estado, reducen el conflicto a un asunto convenientemente fácil: corran a los profesores “grillos”, metan a la cárcel a “los líderes” y den “castigo ejemplar” a los que secuestran la educación en México. Así, el problema educativo en México, se resolverá por sí mismo.
El problema es más complejo, sin duda, porque el Estado “bueno” es quien de hecho, tiene secuestrada a la educación mexicana, a través de impresentables líderes sindicales (Elba era sólo la cara visible) distribuidos a través de todas las seccionales del SNTE y medios de comunicación que sólo vehiculan “buenas noticias” y versiones parciales de la realidad adecuadas a la parte oficial.
¿Cuál es la razón de que estos cotos de poder sindicales , incluyendo la secretaría nacional del SNTE, permanezcan intocables? La respuesta es que antes que buscar el bienestar del gremio, re asumen como soldados rasos del PRI, el partido en el poder.
Esta siniestra espiral de corrupción, garantiza la permanencia en el poder del PRI, de los líderes en sus seccionales y del aseguramiento de la maquinaria electoral construida por la ex lideresa magisterial en beneficio de quienes no solamente orquestaron el asunto, sino que promueven la desvalorización magisterial desde diversos frentes.
El lector crítico sabe que “la versión oficial” es una y la realidad es otra completamente diferente, pero entre tanto, el manejo que hacen los medios de comunicación de este asunto, es cada vez más preocupante.
La periodista Lorena Segura, afirma a través del artículo “¿Cómo cubrimos a Elba Esther?”[1] que “Los medios nacionales siguen la agenda marcada por el discurso oficial, mientras que medios como los estadounidenses marcan su propia agenda. El periodista mexicano aún tiene que cubrir sectores, lo que le da un cierto poder a la fuente y es cuando el discurso oficial impera. El periodista se ata a la agenda que dictan los sectores nacionales.
En La Jornada, por ejemplo, John M. Ackerman asegura que “Los maestros de Oaxaca y Guerrero tienen razón. La reforma educativa de Enrique Peña Nieto no busca fortalecer la educación pública ni acabar con el corporativismo, sino reconfigurar el charrismo sindical en función de los intereses del “nuevo” PRI y colocar el sistema de enseñanza nacional al servicio de las grandes corporaciones domésticas e internacionales”[2], mientras que Rubén Cortés del diario La Razón,[3] afirma en su artículo “Los maestros siguen haciendo su gana”, que “(…)Los maestros siguen haciendo lo que quieren. El titular de la SEP, Emilio Chuayffet, advirtió ayer que echará del magisterio a quienes sigan sin dar clases porque “si usted no va a trabajar se le descuenta el día, y si no va nunca se da por terminada la relación laboral”
La realidad . Lo político, lo educativo y el gremio magisterial
Los medios oficialistas señalan que Oaxaca y Guerrero, Entidades que representan los más bajos indicadores del nivel de aprovechamiento educativo, tienen (con razón) altos índices de “grillos” dentro del magisterio, lo que evidencia un sesgo notable en el reporte de cómo los demás Estados de México han manejado el asunto magisterial con los líderes de sus respectivos gremios magisteriales.
En Veracruz, la evaluación se queda en casa
A la justa demanda social por elevar el nivel educativo, el gobierno del Estado de Veracruz responde con más burocracia: el Instituto de Evaluación Educativa de Veracruz, mientras el ejecutivo estatal declara que en Veracruz, los profesores que no acrediten la evaluación no serán sujetos de sanción alguna.
¿La constitución mexicana se aplica solamente en estados donde los gobernadores son de un partido político diferente al PRI? ¿Por qué en Oaxaca, gobernado por la coalición Unidos por la Paz y el Progreso, encabezada por Gabino Cué y en Guerrero, gobernado por un militante del PRD, los medios reportan lo que en otras entidades priistas parecen desconocer? Hay líderes del gremio magisterial mucho más añejos que la profesora Gordillo, pero son afines al PRI y eso significa que serán leales a este partido por encima de los intereses de aquellos cuyos intereses se comprometieron a velar.
¿Usted qué opina, estimado lector?

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