Diputados mexicanos. Ni uno de tres...
ANEL GUADALUPE MONTERO DÍAZ
¿Cómo le explica un profesor a su clase que leer no es importante "para llegar a ser alguien"...Diputado o Presidente de México, por ejemplo?
El ejercicio realizado por el portal adnpolitico.com, es revelador, preocupante y desolador. Se dieron a la tarea de preguntar a algunos diputados cuáles son los tres libros que han marcado su vida. Ninguno pudo responder esta pregunta que, algunos piensan, no es importante y no denota nada en particular.
Desde el dislate del actual presidente de México, Enrique Peña Nieto en la FIL[i] y que dicho sea de paso, estos legisladores señalaron con dedo flamígero, sin contar la marea de burlas, chistes y piquetes de ombligo a costillas de la demostración pública de aplastante ignorancia exhibida por parte del entonces candidato del PRI a la presidencia de la República, el tema de la lectura no se ha ido del todo de la escena política y educativa en nuestro país.
La cosa es grave. Mire usted
Después de ver este video, ¿Cómo le explica un profesor a los niños de su clase la importancia de la lectura, si evidentemente esto no es importante para llegar a ser “alguien en la vida”…digamos Presidente de México?
Y es que no es el acto de leer en sí mismo, lo que se señala como grave, sino las habilidades que conlleva el hecho literario: el desarrollo de la imaginación (que dice Einstein que en épocas de crisis es más importante que el conocimiento), la improvisación, la empatía, el desarrollo del intelecto…
¿Cómo le hacen nuestros diputados para leer lo que aprueban? ¿comprenden lo que leen o alguien más “se los traduce”? ¿En realidad trabajan?...pero vayamos por partes, estimado lector, empecemos por entender ¿qué es leer?
Según el Plan y Programa de Estudios de 1993 de educación primaria, leer es comprender lo que se lee. Lo que indica la importancia del método de lectura con el cual el profesor logra que el niño aprenda a leer. El famoso método silábico, es una forma de decodificación, que implica juntar letras y producir sonidos y no necesariamente conlleva la interpretación del texto.
De ahí se desprende el término “analfabeta funcional”, que se refiere a aquella persona que es capaz de decodificar un texto, es decir, unir sonidos y grafías, pero cuando usted le pregunta “¿y qué entendiste?” seguramente le responderá “debo leerlo de nuevo”, porque no fue capaz de comprender lo que acaba de leer y bajo los estándares internacionales de lectura, entonces no sabe leer. Eso es justamente lo que miden exámenes como PISA, por ejemplo.
Pero ¿eso es leer? Paulo Freire, decía que comprender lo que se lee no es suficiente. Se debe tener la posibilidad de transformar la realidad de quien lo hace. Eso es leer y así lo demostró.
Y es que Leer no es un acto inocente, da libertad a quien lo hace y posibilita además que el sujeto trascienda su realidad y la transforme. Así de importante es “saber leer”.
Pero aterricemos todo lo anterior, estimado lector.
Me interesan especialmente algunas desafortunadas declaraciones que en su momento han realizado periodistas y hasta “expertos” en el tema de la lectura y la importancia (o no) que representa para aquellos que aspiran a gobernar un país.
Uno de ellos, el periodista Raymundo Riva Palacio, comentó en su artículo “Peña Nieto. Huele a sangre”[i] donde afirma:
“La paliza que ha recibido Enrique Peña Nieto en las redes sociales por haber confundido de escritor la autoría de un libro, es totalmente desproporcionada para lo que fue, pero reveladora de lo que se le viene en 2012. Un error relevante en cuanto a cultura general, pero nada significativo para evaluar su capacidad en la toma de decisión, dibuja en toda su dimensión lo que habrá de afrontar durante la campaña presidencial.”
La desafortunada afirmación anterior, sólo es digna de ser comparada con el calibre de esta otra expresión que Adela Micha sostuvo anoche en el marco del programa “Tercer Grado”: "será elegido para gobernar, no para leer"
Si Freire viviera….
Como afirmé líneas arriba, no es sólo el mero acto de leer o no lo que se reprocha en un aspirante a dirigir los destinos de nuestro país o en los legisladores mexicanos, sino las habilidades cognoscitivas (actitudinales, conceptuales y procedimentales) que el sujeto lector es capaz de implementar.
¿Estamos entendiendo bien, estimado lector? La lectura es nodal para cualquiera que ose siquiera pensar en gobernar una nación.
¿Usted qué opina, estimado lector?
ANEL GUADALUPE MONTERO DÍAZ
¿Cómo le explica un profesor a su clase que leer no es importante "para llegar a ser alguien"...Diputado o Presidente de México, por ejemplo?
El ejercicio realizado por el portal adnpolitico.com, es revelador, preocupante y desolador. Se dieron a la tarea de preguntar a algunos diputados cuáles son los tres libros que han marcado su vida. Ninguno pudo responder esta pregunta que, algunos piensan, no es importante y no denota nada en particular.
Desde el dislate del actual presidente de México, Enrique Peña Nieto en la FIL[i] y que dicho sea de paso, estos legisladores señalaron con dedo flamígero, sin contar la marea de burlas, chistes y piquetes de ombligo a costillas de la demostración pública de aplastante ignorancia exhibida por parte del entonces candidato del PRI a la presidencia de la República, el tema de la lectura no se ha ido del todo de la escena política y educativa en nuestro país.
La cosa es grave. Mire usted
Después de ver este video, ¿Cómo le explica un profesor a los niños de su clase la importancia de la lectura, si evidentemente esto no es importante para llegar a ser “alguien en la vida”…digamos Presidente de México?
Y es que no es el acto de leer en sí mismo, lo que se señala como grave, sino las habilidades que conlleva el hecho literario: el desarrollo de la imaginación (que dice Einstein que en épocas de crisis es más importante que el conocimiento), la improvisación, la empatía, el desarrollo del intelecto…
¿Cómo le hacen nuestros diputados para leer lo que aprueban? ¿comprenden lo que leen o alguien más “se los traduce”? ¿En realidad trabajan?...pero vayamos por partes, estimado lector, empecemos por entender ¿qué es leer?
Según el Plan y Programa de Estudios de 1993 de educación primaria, leer es comprender lo que se lee. Lo que indica la importancia del método de lectura con el cual el profesor logra que el niño aprenda a leer. El famoso método silábico, es una forma de decodificación, que implica juntar letras y producir sonidos y no necesariamente conlleva la interpretación del texto.
De ahí se desprende el término “analfabeta funcional”, que se refiere a aquella persona que es capaz de decodificar un texto, es decir, unir sonidos y grafías, pero cuando usted le pregunta “¿y qué entendiste?” seguramente le responderá “debo leerlo de nuevo”, porque no fue capaz de comprender lo que acaba de leer y bajo los estándares internacionales de lectura, entonces no sabe leer. Eso es justamente lo que miden exámenes como PISA, por ejemplo.
Pero ¿eso es leer? Paulo Freire, decía que comprender lo que se lee no es suficiente. Se debe tener la posibilidad de transformar la realidad de quien lo hace. Eso es leer y así lo demostró.
Y es que Leer no es un acto inocente, da libertad a quien lo hace y posibilita además que el sujeto trascienda su realidad y la transforme. Así de importante es “saber leer”.
Pero aterricemos todo lo anterior, estimado lector.
Me interesan especialmente algunas desafortunadas declaraciones que en su momento han realizado periodistas y hasta “expertos” en el tema de la lectura y la importancia (o no) que representa para aquellos que aspiran a gobernar un país.
Uno de ellos, el periodista Raymundo Riva Palacio, comentó en su artículo “Peña Nieto. Huele a sangre”[i] donde afirma:
“La paliza que ha recibido Enrique Peña Nieto en las redes sociales por haber confundido de escritor la autoría de un libro, es totalmente desproporcionada para lo que fue, pero reveladora de lo que se le viene en 2012. Un error relevante en cuanto a cultura general, pero nada significativo para evaluar su capacidad en la toma de decisión, dibuja en toda su dimensión lo que habrá de afrontar durante la campaña presidencial.”
La desafortunada afirmación anterior, sólo es digna de ser comparada con el calibre de esta otra expresión que Adela Micha sostuvo anoche en el marco del programa “Tercer Grado”: "será elegido para gobernar, no para leer"
Si Freire viviera….
Como afirmé líneas arriba, no es sólo el mero acto de leer o no lo que se reprocha en un aspirante a dirigir los destinos de nuestro país o en los legisladores mexicanos, sino las habilidades cognoscitivas (actitudinales, conceptuales y procedimentales) que el sujeto lector es capaz de implementar.
¿Estamos entendiendo bien, estimado lector? La lectura es nodal para cualquiera que ose siquiera pensar en gobernar una nación.
¿Usted qué opina, estimado lector?
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