El cuarto poder
Los Estados Unidos Mexicanos como nación independiente se caracteriza por sus tres poderes que se separan especificándose y determinándose de acuerdo al área establecida.
Ubicamos al Presidente de la República como el ejecutivo, quien se destaca por concebir y ejecutar las políticas generales que se determinen conforme a la ley; además de ser el representante de los mexicanos en el ámbito internacional y jefe máximo de las fuerzas armadas del país.
El poder legislativo se concentra en el Congreso de la Unión constituido por la Cámara de Senadores (Cámara alta) y la Cámara de Diputados (Cámara baja). Los legisladores son responsables de idear, comprender, analizar, aprobar, rechazar y mejorar las leyes de nuestra Constitución Mexicana, cuyo principal objetivo se coloca en dar mayor calidad de vida a las personas de la nación de acuerdo a las necesidades.
Por otro lado, el poder judicial representado por la máxima autoridad, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) asume el papel correspondiente a salvaguardar, vigilar y llevar a cabo las acciones que sean indispensables para el cumplimiento de las leyes de nuestra Carta Magna y que nada de lo que realice a lo largo del país la contradiga o atente contra la misma.
Asimismo, aunado a lo anterior, todos los mexicanos e incluso de forma internacional, se tiene conocimiento de lo fallido que son estos tres poderes, de como la corrupción ha avanzado a lo largo de los años de nuestro México republicano y cómo este cáncer esta acabando con el país. Es lamentable que la carencia de madurez en la nación sea tan alta y que gracias a esta inmadurez México se mantenga en un ambiente de rezago en todos los ámbitos de la sociedad mexicana.
El Estado mexicano tiene un sistema de gobierno perfecto, en teoría, sin embargo, en la práctica es una devastación, dado que como lo dijo Étienne Bonnot de Condillac: “En tiempos de corrupción es cuando más leyes se dan”.
Nosotros, los ciudadanos mexicanos pasamos el tiempo culpando y señalando a los gobernantes de la república. No obstante, es de gran relevancia destacar que ignoramos la fuerza que tiene cuando una sociedad está unida. Al apartarse los tres poderes, donde los gobernantes deben de realizar las acciones y actividades que les corresponden ignoramos que nosotros, el “resto” de los mexicanos constituimos el 4to poder; el poder que se encuentra separado, que se ataca y no analiza pero que al momento de que se revierta esta situación y nos compactemos haremos que las leyes que han sido quebrantadas, que los delitos ejecutados se castiguen y México pueda iniciar una etapa próspera. El momento en que la comunidad mexicana tome conciencia de lo que se es capaz de consumar si estamos unidos será el verdadero cambio para México, el cambio que se necesita.
Dejar la ignorancia por un lado, exigir el cumplimiento de las leyes, reclamar más participación social donde los ciudadanos tengamos, incluso, la oportunidad de lanzar iniciativas de ley, demandar la participación para la transparencia a lo largo del país, entre muchas otras acciones sociales.
Dejar la ignorancia por un lado, exigir el cumplimiento de las leyes, reclamar más participación social donde los ciudadanos tengamos, incluso, la oportunidad de lanzar iniciativas de ley, demandar la participación para la transparencia a lo largo del país, entre muchas otras acciones sociales.
El 4to poder es el poder del ciudadano, el poder que no exige sueldo ni reclama vacaciones extras, no pide viajes al extranjero pagados por los impuestos de otros ni exige Ipads, autos, escolta de protección. Este poder se concibe por la pureza de los residentes mexicanos que tiene en mente crecer como persona, crecer como y en México para tener una mejor calidad de vida, que sea digna y decente.
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