COLUMNAS
Corrupción en Guatemala y en México
¿Por qué el pueblo de México tolera las monstruosas muestras de corrupción del gobierno de Peña Nieto y no toma (hasta hoy) el mismo camino que el pueblo de Guatemala?
El próximo domingo 6 de septiembre de 2015, se celebrarán elecciones en Guatemala para presidente la República. Con esto quiero señalar, que el cambio de mando político en nuestro vecino país está prácticamente a la vuelta de la esquina.
A pesar de ello, el jueves 2 de septiembre, después de haber sido desaforado, el presidente Otto Pérez fue enviado a prisión acusado de corrupción. Desde abril de este año que se conoció un escándalo de corrupción vinculado a introducción ilegal de mercaderías, evasión en el pago de impuestos en las aduanas, además de sobornos realizados desde el más alto nivel, el pueblo de Guatemala ha venido manifestando su exigencia de la renuncia de su presidente.
En abril de este año, la vicepresidenta guatemalteca fue depuesta del cargo y hoy se encuentra en prisión por los mismos cargos de corrupción. Su caída sólo exacerbó la irritación del pueblo guatemalteco que siguió manifestándose exigiendo la renuncia de su presidente.
El pueblo guatemalteco convocó a un exitoso paro de actividades hace pocos días reiterando su exigencia. Producto de ello, el Congreso guatemalteco se vio obligado a desaforar al presidente y la Corte a enviarlo a prisión.
Los cargos son asociación ilícita, cohecho pasivo y fraude a las aduanas del país. Se habla de un monto cercano a los 330,000 dólares el daño al erario guatemalteco. La Casa Blanca de Peña cuesta sólo ella 7.5 millones de dólares y el departamento de Miami 3.5 millones de dólares.
Como podemos observar, el pueblo guatemalteco no quiso esperar al cambio institucional de presidente que ya se avecinaba con los comicios del próximo domingo. En Guatemala el Congreso y los partidos políticos, así como la misma Corte están tan desacreditados como en México.
También es evidente que en el caso de Guatemala se demuestra que no es el fuero el que genera la impunidad si no la red de complicidades o la determinación de no actuar con apego al estado de derecho cuando hay un ilícito desde el poder.
¿Por qué a pesar de lo anterior, las instituciones guatemaltecas funcionaron? Porque el pueblo se levantó y ejerció su poder.
¿Por qué un pueblo pobre, de mayoría de población indígena, con una injusticia social bárbara y con poca preparación escolar se levantó contra su presidente? O más claro aún: ¿Por qué el pueblo de México tolera las monstruosas muestras de corrupción del gobierno de Peña Nieto y no toma (hasta hoy) el mismo camino que el pueblo de Guatemala?
Hay quienes sostienen que el gobierno de EU está detrás de la caída de Otto Pérez en Guatemala. No lo sé, quizá sea sólo que en Guatemala hasta los más altos y poderosos intereses económicos estaban hartos de la corrupción imperante y convocaron a parar el país. Será el sereno, decía mi abuela, la realidad es que en Guatemala se nos pone un ejemplo del poder del pueblo, cuando éste se levanta, cuando para todo, cuando éste deja de soportar a sus gobiernos, éstos caen estrepitosamente.
Después de escuchar parte del mensaje de Enrique Peña Nieto en su farsa de tercer informe de gobierno, me queda claro que en México, el único camino que tenemos es el recorrido por el pueblo de Guatemala: parar todo, para que todo se mueva. Es un camino no violento muy poderoso.
Seguiré insistiendo que es un error esperar hasta el 2018. Si los guatemaltecos no quisieron esperar una semana, ¿por qué habría de esperar el pueblo de México más de tres años de desgobierno de Peña?
La hora de actuar ha llegado. Todo depende de nuestra determinación y de que dejemos atrás justificaciones, miedos, mezquindades, apatía y tomemos nuestro destino en nuestras manos.
Habrá que fijar una fecha, dar tiempo a la maduración de parar todo con un trabajo de respaldo, de discusión, difusión y convencimiento y, llevarla a cabo. La caída de Peña no resolverá los problemas del país, pero es un paso mínimo necesario.
"El pueblo tiene derecho a vivir y a ser feliz".


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