sábado, 2 de mayo de 2009

SERPIENTES Y ESCALERAS.

La elección no se mueve


Tras varios encuentros, se determinó mantener tal y como están las fechas de los comicios federales para renovar la Cámara de Diputados




La definición la tomaron ya en los más altos niveles: luego de contactos y cabildeos entre el Congreso, el IFE y el gobierno federal, se determinó que no hay necesidad, por el momento, de modificar el calendario electoral y con él las fechas establecidas para el proceso comicial de julio próximo, con lo que mañana se dará el arranque —anticlimático y atípico, pero al fin arranque— de las campañas de los candidatos y partidos en medio de la emergencia sanitaria que vive el país.
La propuesta lanzada originalmente por el PRD no encontró eco y en el IFE esperaron una señal del gobierno federal que no llegó. Tras varios encuentros, el más importante el jueves pasado en Bucareli entre el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, y los presidentes del IFE y del TEPJF, Leonardo Valdés y María del Carmen Alanís, se determinó mantener tal y como están las fechas de las elecciones federales para renovar la Cámara de Diputados.

El proceso electoral estará sujeto a una serie de condiciones y protocolos sanitarios que tendrán que cumplir los candidatos y sus partidos de manera obligatoria en sus labores de proselitismo. Será el Consejo Nacional de Salud, encabezado por el secretario del ramo, José Ángel Córdova Villalobos, el que dicte las normas y las disposiciones especiales a las que tendrán que ceñirse las campañas para buscar el voto de aquí al 5 de julio.




Eso haría de esta una elección no sólo atípica sino por demás complicada. Porque si ya el escenario electoral se veía particularmente complejo antes de la epidemia de influenza, y casi todas las encuestas registraban un gran número de electores que se mostraban entre la indecisión y la apatía por el rechazo a los partidos y el desprestigio de la política o incluso las dudas hacia el IFE, es previsible que las condiciones especiales que les pondrán a las campañas ahonden la apatía ciudadana y pudieran aumentar los niveles de abstencionismo.




Así es que habrá que prepararse para ver candidatos con cubrebocas y guantes recorrer calle por calle en campañas de tierra que crecerán ante la imposibilidad de llevar a cabo actos y concentraciones masivas; además del ya programado bombardeo de casi 23 millones de spots de radio y televisión que, si ya despertaban rechazo del público, ahora podrían incluso parecer insensibles, pues mientras la gente estará angustiada por cuidar su salud o devastada por los efectos económicos y sociales que dejará esta pandemia —pérdidas, desempleo, fallecimientos, retrasos académicos—, los partidos y sus candidatos se enfrascarán en sus luchas por el poder y aparecerán, ahora más que de costumbre, lejanos de las necesidades reales del ciudadano.




UN PRI SIN ESTRATEGIA NACIONAL




La queja se repite por varios estados y se le ha escuchado lo mismo a candidatos a gobernador que a gobernadores en turno. La caída del PRI en las encuestas y el daño que le hizo al viejo partido la contracampaña del líder nacional del PAN, Germán Martínez Cázares, hubieran podido evitarse si en el CEN priísta se hubiera reaccionado a tiempo y con una estrategia de respuesta a la ofensiva panista.




¿Y dónde está la presidenta? Es la pregunta que se hacen muchos priístas en los estados y en las cúpulas nacionales, donde se lamentan que el PRI haya perdido la condición de amplio favorito que tuvo en los sondeos de intención del voto durante varios meses, y hoy esté a punto de ser empatado por el PAN, mientras los votantes que ya habían decidido darle el sufragio al viejo partido hoy engrosan las filas de los indecisos.




Unos más directamente que otros, pero todos los priístas apuntan a Beatriz Paredes como la responsable del declive en las encuestas por no haber reaccionado ante los ataques de su contraparte del PAN. “El partido debe entrarle a la confrontación y al debate político, sobre todo cuando se reciben ataques directos como los del PAN, mientras los candidatos nos dedicamos a hacer las propuestas”, dice un abanderado del PRI en un estado de los que renovarán gobernador el próximo 5 de julio.




Y es que la ausencia de Beatriz en el debate directo no sólo provoca irritación en los priístas, sino que tiene un impacto negativo directo para los candidatos. En Nuevo León, por ejemplo, el candidato Rodrigo Medina ha visto cómo su ventaja sobre el abanderado panista, Fernando Elizondo, que llegó a ser hasta de 10 puntos en marzo, ha comenzado a reducirse a partir de la caída nacional del PRI en las encuestas.




Hoy Medina apenas saca cuatro puntos de ventaja a Elizondo y mientras al candidato panista lo jala hacia arriba el repunte logrado por la estrategia ofensiva de Germán Martínez, al abanderado del PRI en Nuevo León lo arrastra la falta de una estrategia de posicionamiento y contraataque que debiera encabezar Beatriz Paredes.




Si ya antes del inicio de la emergencia sanitaria por el virus de influeza el PRI había perdido su cómoda ventaja rumbo a las elecciones del 5 de julio, habrá que ver ahora cómo impacta la contingencia a las elecciones en curso y si el ambiente de incertidumbre social que se vive por la epidemia no termina por desalentar la participación ciudadana en los comicios, porque está probado, y el PRI lo supo muy bien durante los 70 años que gobernó, que el abstencionismo sólo beneficia al partido gobernante.

NOTAS INDISCRETAS... A partir del miércoles la estrategia mediática del gobierno para enfrentar la emergencia sanitaria hizo crisis y sufrió cambios. El presidente Calderón, molesto por el desorden que comenzó a afectar la imagen y la percepción sobre el actuar del gobierno ante la crisis, decidió salir personalmente a dar mensajes periódicos y ordenó que todo el gabinete apoyara al secretario de Salud, José Ángel Córdova, en la difusión de mensajes y acciones. Por eso comenzaron a salir, a partir de ese día, distintos secretarios que no siempre tenían mucho que informar pero que hacían acto de presencia como Ernesto Cordero, Juan Molinar Horcasitas o Alberto Cárdenas; este último logró que se cambiara el nombre de “influencia porcina” a “influenza humana” por el grave daño que estaba causando a la industria porcícola nacional el asociar la enfermedad a los puercos. Así que se verá un gobierno —y un Presidente— más presente que no quiere dejar espacios para protagonismos de ningún político. ¿Entendiste el mensaje, Marcelo?... Serpiente doble mandaron los dados. A cuidarse.

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