Por Federico Arreola
10 de Mayo, 2009 - 10:33
Señores:
Entre las medidas dadas a conocer por el gobierno federal para apoyar a la economía mexicana después del desastre de la pandemia (¿PANdemia?) de la nueva gripe humana, destaca el hecho de que el Consejo de Promoción Turística y la Secretaría de Turismo van a promover, en el corto plazo, a los destinos turísticos mexicanos, particularmente a los de playa, en el territorio nacional.
Hay en eso una trampa. Una trampa electoral, desde luego. Voy a explicar por qué.
No tengo ninguna duda de que el gobierno busca con esa promoción beneficiar al PAN. Por esta razón, escribo el presente texto como una carta a ustedes que son, en mi opinión, el principal líder del PRI (Manlio Fabio Beltrones), y de la izquierda (Andrés Manuel López Obrador). Es importante que sepan lo que están planeando el gobierno federal y su partido. Para que no se dejen sorprender.
Ni Cancún ni las otras playas con infraestructura de primer mundo fueron diseñadas para que las visiten nuestros conciudadanos. Patrioterismos vulgares aparte, hay que recordar que, como en todo el planeta, el turismo en México es, por así decirlo, un producto de exportación.
Sus tarifas, por esa causa, se fijan en dólares. Quizá haya mexicanos con capacidad para ir a los hoteles de playa. Pero la inmensa mayoría de los turistas han sido extranjeros y no pueden ser reemplazados por nacionales.
Hablo de las decenas de miles de paseantes que llegaban en los cruceros y que pasaban unas cuantas horas en México, lo mismo que en aquellos que contrataban en sus lugares de origen hoteles "todo incluido" para vacacionar en México, en promedio, durante una semana. Estos pagaban en otros países casi todos los servicios que consumían aquí, es verdad. Pero, por el solo hecho de visitar México, derramaban en nuestro país cantidades importantes de dinero, no solo por los impuestos que se les obligaba a cubrir, sino por la enorme cantidad de productos que adquirían en los comercios pequeños de artesanías, en los restaurantes, los bares, etcétera.
Hoy que los extranjeros han dejado de venir a México y que prácticamente han vaciado ciudades que han vivido exclusivamente de ellos, como Cancún, a los genios de la Secretaría de Turismo, dirigida por Rodolfo El Negro Elizondo, y del Consejo de Promoción Turística, encabezado por Óscar Fitch, se les ha ocurrido invertir enormes sumas de dinero en promover los destinos turísticos en los medios de comunicación nacionales.
Eso no va a ayudar en nada al turismo, pero ahí está el truco político.
Al turismo no le va a servir de nada la promoción nacional porque no hay suficientes mexicanos con capacidad económica para llenar los destinos de playa locales; porque, si los hubiera, no hay ahora vacaciones en México; porque los cruceros y los "todo incluido" se contratan en el extranjero, y porque, además, la recesión ya anunciada por el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, va a impedir a muchos de nuestros compatriotas que en otro tiempo habrían podido hacerlo, gastar en un viaje a la playa.
Pero, maravilla de maravillas, si el gobierno invierte un dineral en medios de comunicación mexicanos con el pretexto de apoyar al turismo, entonces los va a tener contentos. Y, de tal modo, les va a poder pedir favores en esta temporada de elecciones. El Negro Elizondo sabe a qué me refiero. Porque ese ha sido su trabajo desde el sexenio de Fox.
Manlio Fabio Beltrones y Andrés Manuel López Obrador: No pueden ustedes ignorar que cuando Rodolfo Elizondo dejó de ser vocero de Vicente Fox para ocupar la Secretaría de Turismo, no lo hizo para favorecer al sector turístico, sino para desviar los recursos del Consejo de Promoción Turística a los medios nacionales, sobre todo a Televisa. El turismo al gobierno le vale gorro. El gobierno lo que quiere es tener felices y satisfechos a los medios, sus eternos cómplices.
Los cuantiosos recursos del Consejo de Promoción Turística lógicamente deberían gastarse en forma íntegra en promover al país en el extranjero. Pero, si ustedes, Manlio y Andrés, preguntan en ese Consejo o en el IFAI -y ustedes pueden hacerlo con facilidad-, verán que mucho de ese dinero se gasta en diarios, radiodifusoras y televisoras nacionales incapaces de llegar con sus mensajes a los verdaderos turistas que residen en el extranjero.
Manlio y Andrés: No pueden ustedes permitir que los recursos para promover al turismo se tiren en los medios nacionales. Es obvio que deben gastarse casi íntegramente en los medios extranjeros. Para eso son o, al menos, para eso deberían ser. Y menos aún ese dinero debe derrocharse en esta temporada electoral como una forma de premiar a los medios que se porten bien con el PAN y con el gobierno. No se vale, de plano.
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