viernes, 8 de mayo de 2009

EL COMPAÑERO PRESIDENTE NO LE TEME A LA INFLUENZA. ( PORQUE POR LA BUENA VIBRA Y CATARSIS EN EL MOVIMIENTO POPULAR NOS VOLVEMOS MAS SANOS.)

No era muy difícil de imaginar la reacción que tendrían los medios de comunicación ante la opinión del Presidente legítimo sobre la mentada epidemia. Si decía que la gripe porcina es una enfermedad peligrosísima y que debemos mantenernos en cuarentena le hubieran gritado: “alarmista”, si por el contrario anunciaba que la influenza es un invento de los mafiosos para crear una cortina de humo y que nadie debería usar tapabocas, los conductores y columnistas lo tacharían entonces de irresponsable.

Andrés Manuel López Obrador tiene perfectamente clara la idea de lo que es realmente la Influenza Humana, sabe hasta dónde es verdad y hasta dónde es manipulación del secretario de salud del pelele. Ayer en la tierra que lo vio nacer compartió con mujeres, niños, ancianos, campesinos y demás mexicanos que lo siguen pues reconocen que él es nuestra única oportunidad para salir del hoyo.

No había terminado aún su discurso cuando en las estaciones de radio ya lo acusaban de haber desobedecido al IFE, a la secretaria de salud, a la OMS, a los especialistas, etc. De irresponsable e imprudente no lo bajaron, como si el calor humano, la cercanía y la unión de los mexicanos fuera peligrosa o la causante de las pandemias. El apoyo y compañerismo es precisamente lo que nos puede llevar al cambio verdadero, no ganamos nada alejándonos de nuestros vecinos, cualquier enfermedad es mejor que la soledad y la negligencia. Si la mayoría de los mexicanos vive en el límite, entre el hambre y la muerte es por culpa del distanciamiento, los pueblos aislados son los más pobres.

Nuestro Presidente Legítimo no le teme a las críticas y mucho menos a una gripe, él saluda de mano a sus compatriotas y de abrazo y beso a las mujeres y niños que se acercan para brindarle hoy más que nunca el apoyo que necesita para seguir de pie y luchando en contra de la mafia y sus perros guardianes vestidos de periodistas. Sin temor y con amor se cura cualquier mal del corazón. La pandemia que nos azota día a día y que mata a nuestros niños no es viral, no se detecta con un microscopio ni con un exudado, a simple vista nos arroja a la cara su infección; se llama pobreza y se cura simplemente con un buen gobierno.

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