miércoles, 13 de marzo de 2013


Mensaje de bienvenida del rector interino, Dr Enrique Dussel

Por Enrique Dussel
El Consejo Universitario del Universidad Autónoma de la Ciudad de México me ha investido con la responsabilidad de ejercer el servicio de Rector Interino de la institución. Dicha responsabilidad no la interpreto como un privilegio, sino como un servicio en el sentido etimológico de la palabra: como la acción de un agente que toma a cargo una función en referencia al bien común y no con respecto a un bien meramente privado. Entregaré tiempo de mi vida para cumplir consensualmente la misión que se me ha encargado que consiste en preparar a la comunidad universitaria para que, estabilizada y unida, pueda lo más pronto posible normalizar su vida institucional. La universidad es una antiquísima institución constituida por una comunidad de maestros y discípulos, cuya fortaleza y eficacia se funda en la unidad, en el objetivo común y en una profunda solidaridad entre los mismos, lo que la convierte en la conciencia crítica y social de la sociedad histórica y política que las sostiene.
Queridos colegas, trabajadores y estudiantes, tender los puentes ante lenguajes diversos, proyectos científicos diferenciados, posturas practico-sociales divergentes, establecer la esencia comunitaria de la UACM es una tarea común en el momento presente en nuestra universidad. Miles de centros del saber, los más desarrollados de sus respectivas culturas han debido afrontar crisis como la nuestra., sin embargo, han sido resueltas. Estoy seguro de que, con inteligencia, amor por las ciencias y con conciencia de nuestra responsabilidad social, sabremos afrontar las contradicciones en las que estamos sumidos, insignificantes en relación a la crisis que vive la humanidad en el momento presente. La UACM es un proyecto comunitario e interdisciplinario que debemos desarrollar. es mi convicción que el rectorado debe de interpretarse como una discreta institución al servicio interno de la comunidad.
Quiero reiterar mi espíritu de servicio, a fin de que los miembros de la comunidad que han asumido posturas antagónicas sepamos dejar de lado nuestros intereses particulares en favor de el bien común de la institución. Por mi parte, me brindaré en esta función con un espíritu universitario-comunitario concibiendo la rectoria como un puente, como un momento de responsabilidad para alcanzar el consenso racional de las diversas posturas, superando heridas inevitables que los enfrentamientos han producido, y que atribuyo a convicciones justificables y no ha meros impulsos disolventes.
Queridos amigos, colegas. maestros, estudiantes y discípulos, empleados y trabajadores, unamos nuestras voluntades y esfuerzos por la vitalidad y grandeza de nuestra universidad.
¡Viva la Universidad Autónoma de la Ciudad de México!
¡Viva la UACM!

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