sábado, 9 de marzo de 2013


TRASCENDIÓ Trascendió Nacional

:Que seguridad personal, lo que se llama seguridad personal, la de Luis Miguel. Lo demás son vaciladas.
Al menos eso es lo que se vio el jueves en el restaurante Palm del hotel Presidente en Polanco. Policías federales y del DF, más la guardia privada del cantante, encabezada por tres afroamericanos que bien podrían ser tackles ofensivos de los Vaqueros de Dallas.
A todo esto, Luis Miguel cenaba tranquilo con una bella mujer en uno de los privados del restaurante. Estuvo muy amable, saludando de lejos a quien lo reconocía. Pero, obviamente, su grupo de autodefensapersuadía solo con la presencia para que no se acercaran los cazafotografías o los buscadores de autógrafos. Hay niveles.
:Que algo parecido ocurrió en Caracas. Los guardias del gobierno bolivariano suplicaban, incluso a más de un gobernante extranjero invitado, que no tomaran fotos al cadáver de Hugo Chávez.
Eran muy amables, pero cuando el equipo de un mandatario hizo como que no entendía y tomó una foto con un celular, los guardias venezolanos los persuadieron instantáneamente para que la borraran. Y, obviamente, la borraron. Sí, hay niveles.
:Que siguiendo en el tema de la seguridad, con mala leche se ha puesto a circular la versión de que las internas del penal de Tepepan están “muy molestas” por la presencia de Elba Esther Gordillo.
Según esto, las medidas para proteger a la maestra llegan al extremo del bloquear zonas enteras del penal, lo que provocaría que más de una no haya podido presentarse a tiempo para pasar lista.
Ah, y que además están muy enojadas por “las prolongadas visitas de sus hijas fuera de horario”. ¿De qué se trata?
:Que los líderes de PRI, PRD y PAN juran que la reforma en telecomunicaciones, ya en la fase de los “detalles jurídicos”, regulará la industria, garantizará el derecho a la información y propiciará una verdadera competencia en el sector.
César CamachoJesús Zambrano Gustavo Madero confían en que la próxima semana será presentada, pues hay “consenso sustantivo”. Pero también coinciden en que “el diablo está en los detalles”, por lo que cuidan minuciosamente todo el “fraseo”. A ver.

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