viernes, 26 de febrero de 2010

Calderón exige en Yucatán respeto para todos; “si no es así, nos vamos”


Sale en defensa de la gobernadora priísta, quien hace unos días fue abucheada

Claudia Herrera Beltrán
Enviada
Periódico La Jornada
Viernes 26 de febrero de 2010, p. 11
Mérida, Yuc., 25 de febrero. En una gira de ríspideces con el gobierno de Yucatán, el presidente Felipe Calderón pidió a decenas de panistas de esa entidad que asistieron a la presentación del programa Oportunidades Crece respetar a todos y no ofender a nadie. “Si no es así, nos vamos”, advirtió.

Hace cinco días la gobernadora priísta Ivonne Ortega Pacheco fue abucheada en una pelea de box. La dirigente local del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alaine López, atribuyó el hecho a la infiltración de 3 mil panistas en la función deportiva, y a la guerra sucia contra Ortega y los candidatos tricolores a diputados locales y a las alcaldías. Las elecciones se realizarán el 16 de mayo.

La visita de Calderón a Yucatán se dio en una atmósfera de reclamos. A su llegada al aeropuerto Manuel Crescencio Rejón, a las 10:30 horas, la gobernadora no le dio la bienvenida al pie de la escalinata, como suele ocurrir en sus giras por las entidades, y sólo apareció en la terminal aérea el presidente municipal de Mérida, el panista César Bojórquez Zapata.

Ortega llegó minutos después y ambos se reunieron en privado en el hangar durante 40 minutos.

Dos días antes, Ortega había enviado a la Secretaría de Gobernación una carta de extrañamiento por la descortesía en que incurrió el gobierno federal por no informarle de la visita que realizaría el michoacano a esta ciudad. El que se enteró fue el alcalde de Mérida

Para subsanar la omisión, el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, y el secretario particular de la Presidencia, Luis Felipe Bravo Mena, hablaron vía telefónica con la gobernadora y admitieron que los funcionarios responsables de la organización de la gira actuaron fuera del protocolo y lamentaron la descortesía.
La operación de control de daños ejecutada desde la ciudad de México al parecer no fue suficiente, ya que Ortega todavía tuvo la encerrona con el mandatario federal, lo que retrasó la presentación del programa Oportunidades Crece.

Finalmente ambos entraron al gimnasio municipal polifuncional San José Tecoh mientras jóvenes, casi todos vestidos con camisas del programa Para vivir mejor, gritaban “¡Viva Felipe! ¡Viva Felipe!”, quien se declaró satisfecho en la tierra de su mentor Carlos Castillo Peraza.

Con gesto adusto la gobernadora se trasladó al estrado y fue cuando el Presidente tomó el micrófono para decir: “Es una tierra de gente buena, limpia, así que les pido, porque quiero sentirme como siempre me he sentido aquí, que todos seamos respetuosos, que todos estén atentos, que no ofendan a nadie aquí. Si no es así, me dicen y nos vamos”.

En su intervención la gobernadora no se refirió abiertamente al diferendo con el gobierno calderonista, pero expresó que los conflictos entre políticos sólo dañan a la gente y, sobre todo, a los que menos tienen.

Ortega Pacheco recordó al Presidente que el primero de diciembre de 2006 había dicho que la política “es la colaboración entre partidos, poderes y ciudadanos para mejorar las condiciones de vida de la gente”, y por eso señaló que reafirmaba su creencia en que la “política es la obligación de entendernos”.

Tras su intervención los asistentes corearon más fuerte: “Viva Felipe, Viva Felipe!” y la gobernadora optó por sumarse a los aplausos aunque su nombre nunca fue incluido en las porras.

Una vez que “limaron asperezas”, según explicó el gobierno del estado, Calderón y la gobernadora comieron con empresarios al ritmo de música de trova yucateca.

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