miércoles, 14 de abril de 2010

(((Mexicanos al grito de... ¿violencia?))) Serpientes y Escaleras


La violencia es el signo que marca al México actual. Violencia social, violencia física, violencia sexual, violencia verbal. Violencia que nos golpea y nos envuelve. Nos estamos acostumbrando a vivir con violencia, a ver la crueldad, la tortura y la muerte como algo cotidiano, coloquial; y de eso a la barbarie, solamente hay un paso.
El monopolio de la violencia, alguna vez del Estado, hoy ha sido expropiado y los métodos cada vez más violentos y sanguinarios, son utilizados por poderes de facto, como el narcos, para imponer su ley, conquistar territorios o dominar plazas. Pero la violencia tampoco es ya exclusiva de los narcos y es cada vez más la moneda de cambio entre los ciudadanos para dirimir sus diferencias: balazos, asesinatos crueles, torturas y ejecuciones, son métodos de aniquilación y odio que ya no sólo usan los delincuentes, sino que cada vez más aparecen en los homicidios comunes.

Tan sólo ayer, en tres párrafos de este diario se podía leer toda una galería del horror: “en Morelos aparecieron dos cuerpos; tenían la piel de la espalda y el abdomen arrancada. En Durango dos cabezas fueron encontradas dentro de una hielera. Cinco ejecutados aparecieron en Sinaloa, todos con los brazos atados, el tiro de gracia y signos de tortura. En Tlalpan a un joven de 19 años sin mediar palabra lo mataron de un tiro. En Chihuahua una mujer de 20 años quedó tirada en un bar cuando desconocidos le dispararon a mansalva”.

Descabezados, despellejados, torturados, baleados… Las formas más crueles de violencia y exterminio contra el ser humano, propias de las guerras más sanguinarias de la historia, se practican todos los días en México, por mexicanos y contra mexicanos.
La violencia se presenta de muchas formas: los padres pudientes de una niña de 4 años que asesinan a su hija, voluntaria o imprudentemente, por fingir su desaparición para obtener dinero; una anciana de 80 años arrollada en una avenida porque los automovilistas no le dieron el paso.

No es sólo un tema de “delincuentes contra delincuentes”, como eufemísticamente lo presenta el gobierno: jóvenes estudiantes masacrados por confusión, niños de cinco y nueve años asesinados a tiros por miembros del ejército “que los creyeron delincuentes”, población civil que es víctima inerme e inocente, a veces de los delincuentes y a veces de las fuerzas armadas que debían protegerla, en una guerra sin fin y cada vez con menos respaldo social.

Tanta violencia en nuestra sociedad ya no parece incomodarnos y menos sorprendernos. El problema es que la violencia, inherente al ser humano, si no se le contiene crece y si no se le controla aumenta en espiral. Para las nuevas generaciones, ver muertos, descabezados, torturados en su país, en su ciudad, en su barrio, se está volviendo algo común; la vida humana pierde entonces valor y la sociedad se deshumaniza… y, no hay duda, lo que sigue es la barbarie.

NOTAS INDISCRETAS… Hoy en San Lázaro el titular de Hacienda defenderá el plan de austeridad federal que el Congreso ha considerarlo “insuficiente”. Y aunque se espera una comparecencia difícil, el mejor dato de Cordero es que mientras el gobierno se propone ahorrar 40 mil millones de pesos, en la Cámara de Diputados sólo propusieron en su programa de ahorro 5 millones de pesos y en el Senado programaron ahorrar 25 millones. Si ellos no cooperan ¿podrán criticar?..Paran los dados. Repite la Serpiente.

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