Si al hablar se omite la verdad, se genera más desconfianza y se cae en lo absurdo, es mejor guardar silencio. Demasiadas declaraciones del secretario de Gobernación para una sociedad harta de mentiras y simulaciones. Las aberraciones de Gómez Mont deberían ser supervisadas por los publicistas del régimen usurpador porque lejos de disfrazar la realidad la están exhibiendo más.
- Los “acuerdos” entre PRI y PAN no los sabía Calderón…
- Renuncio al PAN pero sigo leal al “presidente”…- Los niños y estudiantes asesinados por soldados son los daños colaterales de la guerra contra el crimen organizado…
- El “presidente” no es ingenuo al declarar una guerra con aparatos de seguridad ineficientes, corruptos e ineptos…
- Ninguna resistencia en el Ejército a la lucha contra el narcotráfico…
- Son mínimos los casos de pederastas, desconozco si ha habido encubrimientos de parte de algunos jerarcas de la iglesia católica….
¿Qué más quiere Gómez Mont que crea la gente? Se agotó la oportunidad de engañar por más tiempo a un sector de la población que se quedó sentada esperando el cambio prometido en el año 2000, el otro sector sabía que no iba a haber cambio alguno. La supuesta democracia no ha existido en este país.
Todo es un quítate tú para que me ponga yo al fin que nos entendemos en lo esencial: dinero y poder. En lo que va del sexenio, tres secretarios de Gobernación que no han podido con el paquete; uno porque aceptó la retirada silenciosa a cambio de un buen cargo en la Cámara, otro porque se nos “adelantó en el camino”, y este último por su incapacidad de anteponer la realidad a la fantasía y obedecer el guión impuesto a Los Pinos desde Washington. A Gómez Mont no le preocupa la gobernabilidad, al contrario, es el pretexto ideal para que vengan a salvarnos los vecinos del norte. 23 mil muertos en tres años de guerra no es cosa menor.¡Qué vengan los yanquis!
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