martes, 30 de agosto de 2011

Mea culpa de Moreira-- DENISE DRESSER


Humberto Moreira, presidente del PRI.
Foto: Miguel Dimayuga
Yo confieso ante Dios
Todopoderoso
Y ante vosotros, mexicanos,
Que he pecado mucho,
Que endeudé a Coahuila
De manera desorbitada
Con la clara intención
De comprar votos en la contienda
electoral
Y dejar la gubernatura
En manos de mi hermano Rubén
Para cuidarme las espaldas.

***

He pecado de pensamiento, palabra, obra
y omisión
Al encubrir información y falsificarla,
Al engañar a mis acreedores,
Al nombrar un auditor a modo por ocho
años,
Al manejar las finanzas
irresponsablemente,
Al recibir el estado con 300 millones de
deuda
Y dejarlo con 32 mil millones
Y mil 300 millones de pago de intereses
Y una reducción de la calificación
crediticia
Al exigir que, aun con este expediente
negro,
El gobierno federal eleve las
participaciones
A los estados 28 por ciento,
O si no, no habrá acuerdos
O reformas aprobadas en el Congreso.
Por mi culpa, por mi culpa,
Por mi gran culpa
El PRI aparece como un partido
Que cuida a quienes violan la ley,
Que solapa a falsificadores,
Que protege a los suyos,
Que mantiene a los malolientes,
Que cierra filas detrás de la corrupción,
Que pide “llevar la fiesta en paz”,
Que grita “guerra sucia”
Mientras permite la suciedad.

***

Por mi gran culpa
Enrique Peña Nieto parece comparsa
Y Encubridor
Y Cómplice
Y Protector
Y candidato dispuesto a permitir
Las peores prácticas priistas
Con tal de llegar a Los Pinos
Y decir “no se hagan bolas”
Y seguir permitiendo ilegalidades como
las mías
Una vez que llegue allí.

***

Por eso ruego a Santa María siempre
virgen
Que el mío sea tan sólo un escándalo más
Y no tenga consecuencias
Ni sanciones, ni investigaciones,
Ni responsabilidad política, administrativa
o penal,
Ni mayor claridad
En las finanzas públicas,
Ni cambios para generar una legislación
adecuada
Sobre las finanzas estatales
Ni sobre los órganos de transparencia
O vigilancia al gasto
O cambios en la selección de quienes
están al frente
De los órganos autónomos
Y de vigilancia.

***

Por eso ruego a los ángeles y a los santos
Que sigan permitiendo que estados como
Coahuila
Modifiquen a su antojo los reportes
De Ingresos y Egresos
Y practiquen la alquimia
Y la manipulación de las cuentas públicas
Para hacer obra pública innecesaria
Y pagar la protección de los medios de
comunicación
Y comprar la popularidad
Y endeudar a los coahuilenses
Generación tras generación.

***

Por eso ruego a vosotros, hermanos,
Que sigan votando por el PRI,
Que sigan otorgándonos victorias,
Que nos apoyen en estados
Como Michoacán,
Que sigan ignorando la forma de hacer
política
Y negocios privados con bienes públicos
Que mi partido inauguró,
Y crean que todo es una perversa
conspiración
Del PAN y de Felipe Calderón
Para golpearme
Y digan lo que acordó el PRI
En su cónclave en un hotel de Playa del
Carmen
Que costaba 580 dólares la noche:
“Hay que fortalecer a Moreira”.

***

Les ruego que intercedáis por mí
ante Dios Nuestro Señor
Para que este escándalo sea reemplazado
Rápidamente por otro.
Como ocurrió en el caso de Vicente
Chaires,
Mi subalterno coahuilense
Que se volvió multimillonario
Gracias a concesiones de radio y
televisión
Y todo tipo de oportunidades
Para hacer negocios
Que yo le di
Cuando era gobernador.
Y que los coahuilenses se queden
Con los brazos cruzados
Y la boca cerrada
Ante la violación a la ley
A la que yo, Humberto Moreira,
Los acostumbré.

Amén.

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