Fernando Vallejo y La puta de Babilonia
Si existe quien sin hipocresía, sin tapujos, sin gazmoñería, sin ninguna clase de miramientos o quien incluso deteste las vaguedades del característico católico “autocrítico” (verbigracia, ciertos intelectuales mexicanos), alguien que haya arremetido contra el presente y pasado de la iglesia católica y romana así como contra sus fundamentos aparentemente inamovibles, ese es el novelista colombiano-mexicano Fernando Vallejo, premiado en 2011 durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
Si alguien merece el título de “campeón” de crítico de Roma, se llama Fernando Vallejo. Su vida y obra son una constante invectiva contra esa puta nada barata (en paralelo, la defensa de los animales; por otro lado, yo defendería a las propiamente putas). Pero condensa la crítica en La puta de Babilonia (Planeta, 2007); un estudio erudito sobre los horrores, esos sí, perpetrados por la iglesia católica contra la humanidad. Vallejo ha dicho:
“…la decadencia del catolicismo es irreversible… La Iglesia es una institución obcecada, obtusa, retrógrada, oscurantista, que sólo dice estupideces, infamias y mentiras contra la humanidad y contra los animales. Como no pueden quemar gente, porque han perdido el poder que tuvieron durante la Edad Media y el Renacimiento, siguen haciendo el mal…” (“Fernando Vallejo: ‘La decadencia del catolicismo es irreversible’”; Pablo Chacón, Terra Magazine, 11-06-07).
En lo particular, el tema de la renuncia de Ratzinger, me ha tenido sin cuidado. Naturalmente, son execrables, y en ello estarán todos de acuerdo, los hechos de pederastia denunciados en el mundo y que rebasan al catolicismo mismo. Y aunque el Papa alemán estuvo atento del asunto, en realidad no hizo nada por castigarlo entre su grey, mucho menos por erradicar, si es que ello fuera posible, la condenable y perversa práctica.
Más interesante que el asunto del Papa que por primera vez en la historia de la iglesia renuncia a su cargo (quien verá, si vive suficiente, lo que sus antecesores no han podido, su propia sucesión; el famoso “humo blanco”), por sintomático, ha sido el de la prolongada permanencia dentro de las redes sociales en México del TT #PeñaRenunciaTeApoyamos, decantado a raíz de la abdicación de Benedicto XVI (B-16, “bautiza” muy bien, como siempre, Julio Hernández). ¿Si Ratzinger “puede” renunciar, por qué Peña no?, ha sido el llamado. Y aunque aparentemente no hay lógica en ello, el vínculo se estableció por muchas horas.
¿Cuál es el motor de semejante persistente presencia? Interesante procurar encontrar los hilos, los resortes, las raíces de semejante fenómeno.
Mientras ello sucede, aquí una estupenda entrevista donde Fernando Vallejo habla de la célebre Puta de Babilonia:

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