martes, 13 de octubre de 2009

Alejandro Junco y el Reforma no pagan la luz

Federico Arreola
12 de Octubre, 2009
(En la mañana de este lunes he visto en Twitter el mensaje de una persona: Dice que Miguel Ángel Granados Chapa hace tiempo refutó la acusación del SME de que Reforma no paga la luz. Como me parece contundente lo dicho por el dirigente de ese sindicato, valdría la pena que Granados y otros ilustres editorialistas del mencionado diario -Lorenzo Meyer, Dense Dresser, Carmen Aristegui- se tomaran la molestia de hablar del tema con Martín Esparza. Si lo hicieran, supongo que se deprimirían al enterarse de que durante años han publicado artículos sobre la honradez en un periódico que ha abusado de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro),


Para tener la lengua larga hay que tener la cola corta. ¿Es así el dicho? Tal vez.


El crecimiento del diario Reforma, basado en su credibilidad, se logró sobre todo por el hecho de que su propietario, Alejandro Junco de la Vega, no recibía favores del gobierno.


Recuerdo, por citar un dato, que cuando yo era columnista de El Norte de Monterrey, que dio origen a Reforma de la Ciudad de México, en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, este invitó a Alejandro y a su hermano Rodolfo a una gira por Europa.


Los Junco aceptaron en el entendido de que iban como acompañantes del, a la sazón, presidente de la República junto a muchos otros empresarios. Nada ilegal y ni siquiera inmoral.


Pero, para que no hubiera dudas acerca de su honestidad, al regresar a la capital de Nuevo León Alejandro nos comentó a quienes colaborábamos en su periódico, que iba a pagar el viaje.


Así las cosas, él y su hermano Rodolfo hicieron un depósito a la cuenta bancaria de la tesorería del gobierno federal que cubría, por mucho, lo que costaba un paseo de dos semanas por el viejo continente.


Todos en El Norte aplaudimos lo que hicieron los hermanos Junco de la Vega.


Ahora, para mi mayor decepción, me he enterado de que los Junco no pagan la luz. ¡No pagan la luz!


Vino a decirlo, con datos en la mano, en el mitin de Andrés Manuel López Obrador afuera de la Cámara de Diputados, el líder del Sindicato Mexicano de Electricistas, Martín Esparza.


Carajo. Resulta que, de acuerdo a la información revelada por el dirigente del SME, las instalaciones fastuosas que Reforma tiene en la Colonia del Valle de la Ciudad de México simple y sencillamente utilizan algo parecido a los famosos “diablitos” para no pagar el servicio que brinda la Compañía de Luz y Fuerza del Centro.


Reforma no paga la luz. A ver qué dicen ahora sus editores que se la pasan publicando los “privilegios” de que gozan los trabajadores sindicalizados de LyFC.


Por cierto, tampoco pagan la luz Los Pinos, donde vive Felipe Calderón; el Senado de la República, donde han sobrado aplaudidores del golpe al SME, y no sé cuántas otras instituciones y empresas cuyas cabezas han enloquecido de gusto por la liquidación de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro.

Cómo no iba a estar quebrada esa empresa. Qué desfachatez.

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