Jane de la Selva
11 de Octubre, 2009 -
Disculpen ustedes, pero quizá los últimos e intensos chubascos de la temporada, el cielo palpitante exalta, pero al escuchar hablar a Javier Lozano y Fernando Gómez Mont anunciando el decreto presidencial para la liquidación de LyF del C, y ahora sí actuando abiertamente como secretario de Gorilación, percibí un “dejá vu”, una réplica de antaño flotando en el ambiente: La memoria de Teléfonos de México, que nos retorna a la actualidad de que ahora pagamos hasta el mil por ciento más que cualquier otro usuario de telefonía en el mundo, ¿Qué será de la electricidad? La diferencia es que en aquel momento la ciudadanía estaba apaleada, amedrentada, conformada pues no había para dónde hacerse, cómo defenderse cuando la apatía para luchar prevalecía. Pero hemos avanzado notablemente. La sociedad ha adquirido valor a través de la razón. El gobierno espurio ha convencido a la población con esta medida, que es su ilegítimo gobierno en funciones quien desea provocar el estallido social. La responsabilidad de cualquier violencia que se suscite hasta que finalice el fatídico sexenio deberá ser atribuida a la mafia salinista que maneja a los calderonistas armados. Una verdad esclarecida.
Sin hacer mayor esfuerzo, los mafiosos intentaron convencer a la audiencia con una soltura y cinismo inaudito; ofreciendo la “superación personal de cada trabajador” que acepte el destino impuesto. Informando sobre el asunto ya relajadamente, decreto en mano. Pretendiendo embaucar siniestramente para en breve privatizar LyF del C. y al mismo tiempo dar un golpe político al MRCP que encabeza AMLO, cuya labor es y será defender los intereses de la población.
El lucro. El control yunquista del Estado. La provocación agresiva. El despojo. La patraña perpretada en la oscuridad de la noche. Cantidades y más cantidades adicionales ofrecidas de indemnización. El flagrante soborno. Veinte mil millones de pesos el costo por cerrar y será la CFE quien se hará cargo del servicio y suministro de energía de la empresa, “por ahora”. Ninguno mencionó en la rueda de prensa que ellos, los gobiernos habidos, fueron los que no supieron manejar este bien de la nación. Nadie preguntó que si así estaban las cosas, porqué no se había elaborado años antes un paquete de inversión pública y reestructuración interna en el sector. Había planes extraoficiales.
Lo que sabemos es que por haber mal administrado la compañía ahora necesitan cerrarla. Luego habrá que venderla al mejor postor. Algún monopolio transnacional o nacional. Pero ha dicho el sindicato que ninguno de los trabajadores recibirán soborno disfrazado de indemnización alguna. Se movilizarán para impedir la imposición, la arbitrariedad. ¿Qué piden ellos para asentar un imperante antecedente civil y sindical? : Que se revierta la decisión claramente represiva y autoritaria, para poder sentarse a formalizar los puntos con equidad de posiciones.
Aquí los afectados seremos los consumidores, señores, es decir, todos los mexicanos. Por lo que se le agradece al Sindicato de Electricistas su solidaridad con el pueblo de México. Se exige que se derogue el decreto presidencial. Que se retiren los efectivos federales que han invadido ilegal, anticonstitucional y gansterilmente las instalaciones de la compañía. Debemos impedir que se concrete la agresión ciudadana. La falta de transparencia. Debemos descalificar la irresponsabilidad, la entrega antipatriota de los medios al servicio del Estado a tales propósitos cobardes y sus encuestas manipuladas. Y alerta, hermanos, porque querrán continuar privatizando lo que les falta.
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