miércoles, 13 de febrero de 2013


¿Arrepentido Ratzinger de encubrir a pederasta serial?

JANE DE LA SELVAmar 12 de febrero de 2013
Benedicto XVI avisa que renunciará a fin de Febrero porque está impedido físicamente, sin fuerza, para seguir siendo jerarca de la iglesia católica apostólica romana. Existe la posibilidad, de que el señor Joseph Ratzinger haya determinado, tras los años de reclutamiento eclesiástico --aunado a la inteligencia y gran conocimiento que posee-- que la institución se encuentra en estado de pudrición. Sus loables fundamentos obstruídos por el influjo de la materia, el descontrol de la avaricia y el conservadurismo de la curia romana; perdida la sencillez y la humildad que han creado insatisfacción, temor, sufrimientos de la carne y del espíritu que son paliados con la devoción de la plegaria. Oraciones en reclusión que  serán penitencia.  
¿Sufriría Juan Pablo II en el espíritu por la desventura del género humano o por la de su ser impuro?¿Qué impide a los católicos hablar y aceptar la realidad de que Benedicto XVI y Juan Pablo II se relacionaron estrechamente con el pederasta serial michoacano Marcial Maciel? Es una certeza que el primero conocía las andanzas del criminal y eso lo posicionó como encubridor de un peligroso delincuente. 
Tras la evidencia, Benedicto mandó al retiro a Maciel que enseguida murió. Ahora lo sigue él.  
Benedicto se lleva consigo al monasterio donde ha pedido vivir el resto de vida, una gran falta que habrá de perdonarse e ignoro si lo logrará: el comprobado conocimiento de los actos criminales del dirigente de los Legionarios de Cristo en nuestro país y en otros. Impune se fue Maciel. A pesar de que Ratzinger lo sabía todo, pero como él servía a Juan Pablo II y éste quería bien al sacerdote mexicano quien llevaba décadas deslumbrando $$$ a la curia romana, fue incapaz de mostrarle la evidencia de los atroces hechos perpetrados por este torcido individuo. Karol Wojtyla era un hombre alerta, incomprensible que no lo hubiera detectado. 
Saber al final de la existencia, que de haber actuado en su momento en contra de este cáncer que se expandió, se hubieran salvado las vidas de cantidad de inocentes, debe ser difícil. Al morir Juan Pablo II y tomar las riendas el Papa alemán convertido en Benedicto XVI que ahora dimite, intentó ejecutar una tarea de limpieza pederasta, abrió la caja de pandora, obligó a Maciel a retirarse, pero no lo excomulgó como debió hacerlo por respeto a las víctimas y a los creyentes.  
Al enclaustro pues. A curarse el alma el cura que cayó en desgracia, antes que el cuerpo ya no levante.   

No hay comentarios: