La biblia, el código matemático, la iglesia y Galileo
“El que lee mucho y viaja mucho, ve mucho y sabe mucho”
Miguel de Cervantes Saavedra
Tesis
Estimado lector, ¿es usted de los que piensa que la biblia contiene un código secreto? Y de ser así ¿considera que las matemáticas son la llave para descifrar ese código?
Si las respuestas a estas dos preguntas son afirmativas, déjeme decirle que usted no está solo. Con la aparición de las Nuevas Tecnologías de la información y la Comunicación (NTIC´s), la supuesta decodificación de misterios escondidos en las arenas del tiempo, cobra nuevos bríos.
Una nueva generación de investigadores, se plantean ahora la pregunta acerca de si es posible que la biblia contenga un código secreto susceptible de ser descubierto y que revele los hechos más importantes del pasado, presente y futuro de la humanidad.
Revistas científicas, programas de televisión, documentales y demás, dan cuenta ahora de un código secreto sobre el que Newton trabajó toda su vida y que ahora, utilizando las más modernas computadoras como llave digital y considerando a la biblia en hebreo como un portal interdimensional, Doron Witzum descubrió y Michael Drosnin publicó en su libro “El código secreto de la biblia”, donde explica que “La biblia tiene la forma de un gigantesco crucigrama. Está codificada de principio a fin con palabras que al conectarse entre sí, revelan una historia oculta”
Pero ¿es así?
Antítesis
En Roma, frente a la Plaza de la República, se encuentra la iglesia de Santa María de los Ángeles y los Mártires, construida por Miguel Ángel a petición del papa Pío X, sobre las antiguas Termas de Diocleciano, considerados en su tiempo, los baños más importantes de Roma, por el número de personas que podía albergar (alrededor de 2500) y por la cantidad de negocios e información que se manejaba en aquel sitio en ese tiempo.
Esta es la entrada principal a la Basílica de Santa María de los Ángeles y los mártires y se puede apreciar en su estructura, las diferentes capas de material construido a lo largo del tiempo, sobre la que se erguían los antiguos baños termales de Diocleciano, similares a las Termas de caracalla, aunque mucho más grandes e importantes.
En otro acceso, se puede observar en el dintel el escudo papal labrado en piedra por y la leyenda colocada en el pontificado de Clemente XIII : "Providentia Optimi Principis - Clementis XIII Pont Max - Puteis ad Conservationem Olei et Fossis - Annonam Oleariam Constituit - Anno MDCCLXIIII Pont VII"
No sorprende el uso de los espacios diseñados por el genio renacentista, porque la magnífica construcción cumple bien la función de representar la grandeza de la Roma papal, lo que sí es novedoso, es la cantidad de artefactos científicos que se pueden encontrar allí, sin descontar esta seria advertencia que, paradójicamente, avala el trabajo de Galileo, maltratado por la religión cientos de años antes y descalifica ahora cualquier forma de “adivinación” informática, refiriéndose específicamente a lo que se denomina “Código secreto de la biblia”. Mire usted
El cartel dice:
"La Biblia, cuyo único objetivo es la salvación de las almas, no podría haber sido escrito utilizando el lenguaje matemático u otra ciencia que no sea la palabra de Dios
Aquí las palabras exactas de Galilei
Creo que la autoridad de las sagradas letras, tiene el único propósito de persuadir a los hombres acerca de esos artículos y propuestas que, siendo necesario para su salud, y llegar más allá de todo discurso humano, no podían a través de cualquier otra ciencia o por cualquier otro medio, hacer se creíble, que no sea a través de la boca del santo espíritu
Galileo Galilei"
Y llama a aquel que condenó hace 350 años a retractarse públicamente de sus descubrimientos, "Hombre divino". Y aquí está la paradoja del debate mismo respecto al código secreto de la biblia: Si tres siglos después de haberle declarado hereje, la iglesia cita a Galileo para confrontar las nuevas teorías respecto al código secreto de la biblia, entonces ¿existe la posibilidad de que dentro de tres siglos Doron Witzun sea tomado en serio por el Vaticano?
Y es que ¿dónde termina la ciencia y comienza la religión? Para muchos eruditos, la división es realizada en tanto se hable de disciplinas que faciliten el acercamiento de los neófitos a estos campos de conocimiento. Para el ojo entrenado, son dos caras de una misma moneda.
La Meridiana
No es la única sorpresa que reserva al viajero la basílica de Santa María de los Ángeles y los Mártires. Allí también podemos apreciar La Gran Meridiana Solar, de Francisco Bianchini, que consta de un objeto alargado cuya sombra se proyecta sobre las líneas marcadas en el piso, cada mediodía.
El Péndulo de Miguel Ángel
Y, por si fuera poco, también se encuentra este péndulo diseñado por Miguel Ángel, base para los que hoy funcionan con el simple impulso de su propio peso. Mire usted.
Únicamente los artefactos que se admiran en esta basílica, inspiran muchos más artículos, porque estos asuntos son apasionantes. Vivir la historia, recorrer los muros donde trabajaron los genios más grandes del mundo, capaces de convertir un simple trozo de piedra en la más sublime de las piezas artísticas, conocer cómo piensan, viven y actúan los miembros del clero, de algunas sociedades secretas, de los neófitos, es apasionante y explica en parte por qué autores como Dan Brown tienen tanto éxito.
Detalles de Santa María de los Ángeles y los Mártires
En todo caso, que cada quien saque sus propias conclusiones y, como dice el Evangelio según San Mateo (13:1-9)
"(...)Pero las otras semillas cayeron en buen terreno, en el que se dio una cosecha que rindió treinta, sesenta y hasta cien veces más de lo que se había sembrado. El que tenga oídos, que oiga".







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