martes, 23 de noviembre de 2010

Bajo Reserva | Periodistas EL UNIVERSAL ¿Asesinato político?

Los asesinos del ex gobernador de Colima, Silverio Cavazos, estuvieron muy cerca de ser capturados. Los escoltas lograron dispararles, verles la cara, el auto, la facha. Los policías tendieron un cerco, aunque no funcionó. Esa cercanía, e información aún no divulgada, permite a las autoridades locales una primera conclusión: que no lo mató el crimen organizado. La afirmación es de Arturo Díaz Rivera, procurador estatal. Esto descarta entonces las hipótesis de ejecución del narcotráfico, intento de secuestro, cobro de cuentas, etcétera, porque todas esas son actividades de criminales organizados. Entonces, ¿quiénes lo mataron? Una versión circula, y la verdad está a punto de salir a la luz pública: que fue un asesinato político. Todo está en hipótesis y en proceso de investigación. Pero eso circula.
El jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard, afirma que la candidatura de Yeidckol Polevnsky por el estado de México no es la definitiva de la izquierda. El PT estatal se dijo asombrado por el anuncio de Andrés Manuel López Obrador y el PRD local está dividido: los que aceptan a la senadora como abanderada para el proceso de 2011, y los que de plano no lo harán, entre ellos la dirigencia en el estado. Pero Ebrard dice que “aún hay tiempo” para una alianza de la izquierda y la derecha para enfrentar al PRI en la entidad. ¿Es posible? Quizá sea buena voluntad, porque López Obrador no aceptará a nadie más que no sea Polevnsky, “electa después de una encuesta”, y los panistas aceptarían casi a cualquiera, siempre que no venga de López Obrador. ¿Cómo lograr tal cosa como una alianza que incluya a toda la izquierda y al PAN, con Polevnsky ya en contienda?
A menos de dos semanas de la elección interna del PAN (4 de diciembre), circula una versión: que dos de los suspirantes renunciarán para apoyar otra candidatura. El rumor más insistente es que Cecilia Romero se retira para apoyar a Gustavo Madero, y que Blanca Judith Díaz también se va por Madero. Esto dejaría entre calderonistas la primera elección desde 2006 que no es por “unanimidad” (o por designio del Presidente). Recuerde que Francisco Ramírez Acuña fue quien destapó a Felipe Calderón y fue su primer secretario de Gobernación; Roberto Gil no se diga: se le menciona como el más calderonista de los calderonistas. Madero fue nombrado, antes del destape de Gil, como “el candidato oficial”. Y así. Pero a la ex comisionada de Migración le gusta decir lo contrario: que Madero renuncie para apoyarla. Así se siente Cecilia Romero.
Apunte final: ¿Ah sí? ¿Es guerra? Pues va. Y entonces Juan Manuel Oliva emprendió, nos dicen, una limpia de afines a su ex secretario de Gobierno, Gerardo Mosqueda Martínez, quien busca la candidatura del PAN por Guanajuato pasando por encima del mandatario. Por lo pronto ya corrieron a David Sierra Sierra, ex jefe de asesores de Mosqueda. Y otros más salieron este fin de semana. Y otra tanda se prepara.

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