El jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, empezó a mover públicamente sus piezas en el tablero del que surgirá el “candidato de las izquierdas” para 2012 y lo hizo con una gran afirmación: para avanzar dentro del perredismo no es indispensable el cobijo de alguna de las dos grandes “tribus”, ni de los “chuchos” de Nueva Izquierda, ni la de los amlistas de Izquierda Democrática Nacional. Y por eso creó la suya, “Izquierda Renovadora en Movimiento”. Ayer, el titular del gobierno de Distrito Federal encabezó la ceremonia de “parto” de la nueva corriente que será presidida por Elías Miguel Moreno Brizuela, nada menos que el secretario de Protección Civil del gobierno capitalino. Ebrard Casaubon dice que para que haya un verdadero cambio en el país se debe tener un movimiento social que esté fortalecido, unificado, “una verdadera carta de navegación con rumbo a 2012” y, desde su punto de vista, desde ayer el Partido de la Revolución Democrática la tiene.
Nos cuentan que la secretaria de Medio Ambiente del gobierno capitalino, Martha Delgado, tiene prendidas media docena de veladoras para que se dé el milagro de que la actual Ley de Residuos Sólidos del Distrito Federal registre cambios sustanciales antes del día 20, cuando entra en vigor la etapa en que se deberá sancionar la distribución gratuita de bolsas de plástico. La cuestión es que a partir del jueves la dependencia del gobierno de la ciudad tendría que iniciar verificaciones en establecimientos mercantiles, pero no cuenta con la capacidad operativa suficiente para cumplir con ellas, además de que las imprecisiones en la legislación generarían una serie de amparos para evitar las sanciones que contemplan arrestos y multas de hasta 20 mil días de salario mínimo vigente y, de plano, como que no le agrada la idea de hacer un esfuerzo que finalmente se diluya en vericuetos legales.
Como un verdadero balde de agua fría cayó entre la comunidad de estudiantes y ex estudiantes del Tecnológico de Monterrey el reconocimiento Ad Honorem por servicios prestados a la patria que decidió otorgar la Facultad de Derecho del campus estado de México al secretario de la Defensa Nacional, el general Guillermo Galván Galván, justo cuando se encuentra abierta una investigación por la muerte de dos estudiantes en el campus de Monterrey, en circunstancias en las que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos advierte excesos por parte de las fuerzas armadas y sobre las que las máximas autoridades del sistema ITESM demandan un informe oficial puntual y transparente, justamente a la Sedena. En las redes sociales se desató una intensa campaña para demandar la renuncia del director y del rector, a los que acusa —por las formas— de carecer de sensibilidad y sentido de oportunidad, pero en el fondo, de agraviar a toda la comunidad de estudiantes y egresados que mantienen abierta una herida por los hechos del pasado 19 de marzo.
Apunte final. Quien estuvo a punto de generar un conflicto con el gobierno de Marruecos fue el presidente del Senado de la República, Carlos Navarrete Ruiz, en su más reciente visita a República Saharahui, donde externó su apoyo a sus habitantes. El detalle es que el gobierno de Marruecos consideró las palabras del coordinador de los legisladores perredistas como una franca intervención de un político extranjero en un conflicto doméstico. El asunto escaló a tal nivel que la Cancillería mexicana tuvo que intervenir e implementar una suerte de “operación cicatriz”: envió al presidente de la Cámara de Diputados, el panista Francisco Ramírez Acuña, para mandar una señal de cero intervención en el conflicto en ese país. Finalmente, el incidente no pasó a mayores.
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