viernes, 4 de febrero de 2011

¿A qué calidad de la educación se refiere la OCDE?-- Polimnia Romana

Vamos por partes. Hay que analizar bien la reciente recomendación que la OCDE le hace a México.

"ES URGENTE QUE LAS AUTORIDADES NACIONALES ACELEREN LAS REFORMAS EDUCATIVAS QUE REQUIERE EL PAÍS CON EL FIN DE QUE PUEDA SER COMPETITIVO A ESCALA MUNDIAL".
Yo no sé si la OCDE considera a Elba Esther Gordillo como "autoridad nacional en materia educativa" o ya la ubicó como operadora electoral. No importa, de cualquier forma la señora no entendería la verdadera intención de la OCDE.

La calidad de la educación no está en las herramientas tecnológicas ni en el atiborramiento de conocimientos fríos y el adiestramiento para que el individuo se integre cuanto antes al mercado laboral.
La verdadera calidad de la educación está en la CALIDAD DE LOS CONOCIMIENTOS que se imparten en la escuela. Para explicarlo bien cito a un maestro mexicano, Antonio Padilla, que como muchos otros trabajan diariamente para elevar la calidad de la educación en México.

"Los conocimientos son de calidad en tanto están íntimamente ligados a la concepción del hombre y sus necesidades materiales y espirituales, definida por la cultura a la que pertenecen. Por lo tanto, válidos para ellos y su particular ritmo de desarrollo. Obviamente, sin dejar a un lado los avances tecnológicos que impone la globalización, pero, considerando en primer término que la calidad de los conocimientos sólo podrá demostrarse en la medida que éstos contribuyan a la resolución de las carencias y necesidades de los individuos y de los grupos sociales mayoritarios. El conocimiento no puede ser de calidad si se orienta a un vaciamiento social; a la renuncia a comprender la complejidad de la realidad humana y al compromiso ético de mitigar, por lo menos en la parte que nos corresponde, la miseria humana. La inteligencia, el pensamiento, la pasión, la democracia y la verdad son los valores éticos que elevan la calidad de la enseñanza y de los conocimiento".

La OCDE quiere que todos los países respondan a un solo modelo o patrón, olvidando las necesidades que cada región o grupo social tienen. La calidad para ellos en resumidas cuentas es el número de manos, baratas, que se integran a la producción acelerada que lleva al consumismo, que a su vez sigue haciendo más ricos a los ricos, olvidando la vida espiritual de las personas, la cultura y el arte.

Yo no soy maestra pero pertenezco a una familia de maestras y por ellas sé que la Educación Pública tiene muchas más cosas buenas que malas para los niños.

Descalificar a los maestros y ponerlos en tensión permanente con la aplicación de pruebas absurdas, tiene la intención de distraerlos de su trabajo dentro del aula, con el que logran avances que esas pruebas no miden. Por ejemplo, la sociabilización, el respeto a los demás, el trabajo colaborativo, el desarrollo de la creatividad y la imaginación, la resolución de problemas de la vida cotidiana, que son muchos y cada vez más graves por la crisis que enfrentamos.

Hay que abandonar la idea de que estamos mal porque los maestros tienen la culpa y porque no encajamos en el molde de la OCDE.

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