
Apoyo a AMLO, sí. Si Andrés Manuel López Obrador me invita de nuevo a su campaña electoral presidencial, lo ayudaré. Como en 2006. No por ambición ni por aventurero, sino porque creo que a México le urge un cambio político. El solo hecho de que la gente en Monterrey viva con miedo de salir a la calle por las frecuentes balaceras, me dice que las cosas en nuestro país no deben seguir como están. Y en la angustia de los regiomontanos viven los habitantes de muchas ciudades mexicanas. Para mi es claro que más PAN en la Presidencia sería el fin de la nación como la conocemos. ¿La vuelta del PRI al poder? Sería todavía peor. Veo, entonces, como la única opción al movimiento de resistencia civil de López Obrador.
Desde luego, no soy socialista, ni creo que AMLO lo sea. Ni soy lo que Andrés Manuel sí es: una persona de "izquierda". Soy de derecha, lo he sido siempre y no voy a cambiar. Creo en la economía de libre mercado (que no existe en México, paraíso de los monopolios) y en el empresario responsable (desconocido entre nosotros, donde a los hombres y a las mujeres de negocios se les prepara para "triunfar" solo mediante el tráfico de influencias). Tal vez solo coincido con los izquierdistas en la necesidad de permitir a las mujeres interrumpir sus embarazos y en el derecho de los gay a casarse y adoptar niños.
Fidel Castro, el dictador cubano, recientemente escribió un texto dedicado a López Obrador. Lo comenté aquí ayer. Dije que Castro es el primero de muchos líderes de estatura mundial que empezarán a acercarse a Andrés Manuel. Alguna información tengo sobre eso. Además, resulta lógico que así sea porque México, que está en crisis, es demasiado grande e importante, por lo que, si cae en definitiva en manos de las mafias, verá su economía destruida y esto pondrá en serios aprietos al planeta entero. La inestabilidad en un país del tamaño del nuestro puede provocar grandes males en todas las otras naciones, particularmente en las más desarrolladas. Para que México no se pierda, lo saben en el extranjero, debe cambiar cuanto antes su sistema político. Ante el fracaso del PAN y dada la mala fama (perfectamente ganada, por lo demás) del PRI, la única salida viable es la izquierda. Pero no cualquier izquierda. No la corrupta que domina al PRD ni la poco identificada con los de abajo como la representada por algunos políticos o intelectuales más exquisitos que comprometidos. La izquierda que hace falta, está claro, es la izquierda honesta y con apoyo popular que lidera AMLO.
Lo que dije sobe Castro y AMLO desató la furia de los equipos de internet del PRI y del PAN, que me agredieron mucho el día de ayer. Una persona a la que aprecio y respeto me dijo que eso y más me merezco por mi hábito de lanzarme al vacío sin paracaídas: "Otra vez pareces ir a la campaña de Andrés, y por eso te atacan. ¿Qué vas a hacer si pierden? Pero, sobre todo, ¿qué vas a hacer si ganan? ¿Dejar de criticar al gobierno solo porque será presidente un amigo tuyo? Si lo hicieras, perderías lo que has construido como periodista. O bien, ¿criticarás a Andrés Manuel presidente como has hecho con otros solo para terminar fuertemente enemistado con tu ahora aliado? Si lo hicieras, tus problemas serían grandes, ya que siempre el más odiado es el que se aleja después de haber estado cerca. Te encuentras, Federico, en un callejón sin salida".
Al margen de la carta de Castro a AMLO (Andrés ya la agradeció estableciendo, con prudencia, sus diferencias con el cubano), lo cierto es que si El Peje me invita, iré a su campaña. Lo he decidido. Si pierde, pues perdió y no tendré tiempo de preocuparme por mi futuro: México no lo tendrá, yo tampoco. Pero si Andrés Manuel gana, no tiene remedio, correré el riesgo de perder su amistad ya que trataré de ser su principal crítico.
Estoy harto de los periodistas tradicionales, como todos los que por "objetivos" critican algunas veces y muchas más aplauden a Calderón. Es que el periodista no está para aplaudir al que está en el poder ni siquiera si este hace lo correcto. Ahora bien, como en los tiempos de las redes sociales de internet todos los ciudadanos somos periodistas, nadie debe elogiar al gobernante.
Como ciudadanos que participamos en el debate por internet nuestra función debe ser la de cuestionar siempre al que está arriba en la politica. Porque, ¿qué creen?, en México y en todas partes a los poderosos les sobran recursos para usarlos en defenderse y lisonjearse a sí mismos.
Basta ya de "objetividades" como la de hoy de Joaquín López-Dóriga en Milenio: "Cuando está por terminar el segundo tercio de su gobierno, en diciembre, el presidente Felipe Calderón ha tomado la decisión de relanzar su gobierno a partir de una nueva y personal relación con los medios y un reencuentro, también personal, con la sociedad". O como la de Jorge Fernández Menéndez en Excélsior: "más que significativa la reunión de Enrique Peña Nieto, en medio de estos Diálogos por la Seguridad, en Washington, con funcionarios estadunidenses, incluida la secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano. El gobernador y precandidato quiso dejar registro propio ante el tema". ... CARAJO!!!
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