La lucha PACÍFICA que ha llevado a cabo Andrés Manuel López Obrador por la transformación del país, a lo largo y ancho del territorio nacional, constituye un capital político que impedirá a la derecha retrógrada y fascista que una guerra sucia como la de 2006 acabe con la esperanza de millones de mexicanos, cada vez más conscientes e informados.
La manipulación que han hecho PRI y PAN de frases sueltas de Andrés Manuel para deformar su discurso y presentarlo ante la población como un ser violento y corrupto, lejos de favorecer a la derecha la exhibe como lo que históricamente ha sido.
En menos de 10 minutos, jóvenes de las redes sociales se encargaron de transmitir esas frases, sacadas de contexto, como fueron realmente pronunciadas y con ello dejaron ver la desesperación que existe tanto en el PRI como en el PAN por el ascenso de Andrés Manuel en las preferencias electorales.
Más allá de las encuestas, amañadas o no, pagadas o no, hay un pulso que evidencia el crecimiento del candidato de las fuerzas progresistas, a quien ahora pretenden achacarle hasta la devaluación del peso.
Ese pulso está en la gente que acude a sus mítines en todas las entidades, municipios, pueblos y ciudades que visita. Ese pulso está en el ánimo de la gente que lo escucha con atención y que busca acercarse a él para ofrecerle su apoyo. Ese pulso está en el ingenio de carteles que se levantan en torno a Enrique Peña Nieto para manifestarle su rechazo. Ese pulso está en la indignación que produce en la gente la difusión de los spots de guerra sucia que la derecha promueve sin que el IFE intervenga. Ese pulso está en nuestros maravillosos caricaturistas y cartonistas que desnudan a ex presidentes, ex gobernadores y colaboradores de los candidatos del PRI, del PAN y de Nueva Alianza, así como a los mismos candidatos con excepción de Andrés Manuel López Obrador, quien rara vez aparece caricaturizado por los profesionales de los diarios.
Ese pulso está también en la decidida participación de mujeres y hombres libres que se sumaron al Movimiento Regeneración Nacional y que ofrecen su ayuda incondicional para promover, defender y cuidar el voto, con la única recompensa de que en México se dé un cambio verdadero y se combatan en serio la corrupción y la impunidad.
Ese pulso está en la actitud pacífica de la gente que apoya el Proyecto Alternativo de Nación que impulsa Andrés Manuel López Obrador. Entre nuestras filas no hay agresión física o verbal, no hay descalificación sin fundamento y sobre todo respetamos la forma de ser y de pensar de los demás. Actitud que desafortunadamente no han logrado motivar ni PRI ni PAN entre sus simpatizantes, y a las pruebas me remito.
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