Federico: Por el respeto y aprecio que tengo por ti, me veo en la necesidad de aclararte un punto que considero importante y por ello no te escribo en lo personal sino en forma pública. Como la vida entre los aconteceres y la observación en bruto de la naturaleza deja una enseñanza distinta, por no decir de carácter empírico, analógico a la vivencia que experimentan las personas cuyo diario vivir sucede entre la selva pero de cemento, creo que no debes echar lo que aquí expreso en saco roto.
Como bien sabes, con trabajos me entiendo con estas teclas acostumbrada como estaba a hablarle a las páginas de un cuaderno, por lo que carezco de absoluto interés por las redes sociales viviendo ajena a lo que sucede en ellas.
Pareciera que el disgusto del señor Sicilia por haber sido atacado por esos medios (supongo Twitter o Facebook) arguyendo éste, que esa es la prueba de que los seguidores de AMLO (salvo excepciones, puntualizó) son deplorables “fanáticos” intransigentes y mesiánicos, hace caer al poeta en lo mismo que dice aborrecer: el ataque “fanático”.
Un “fanático” en frenética (y circunstancial) lucha por un México con paz y dignidad.
Definitivamente todos los PRIANistas, (Fox y su podrida rata Marta, liderando ese “fanatismo”) han sido los principales precursores del odio “fanático” anti-AMLO, o mejor dicho, “fanáticos” por la causa de la permanencia; de que el PRIAN no pierda el poder para seguir manteniendo al México olvidado al México rezagado entre la marcha abrasiva y mafiosa de la oligarquía.
Te conozco, y sé que a pesar de esta campaña de “imparcialidad” que promueves en tu exitoso espacio informativo, votarás por AMLO. Quizá consideres que dicha postura te releva de ser un “fanático” que apoya al único líder mexicano honrado y capaz, que ha habido en 80 años.
Sigo estando de acuerdo, por tanto, en algo que tu me enseñaste hace 7 años cuando le robaron la presidencia a AMLO y alguien (seguramente miembro de la “dictadura perfecta”) te preguntó, que si dadas las circunstancias de dicha “derrota” ya había terminado tu campaña pro AMLO. En aquella ocasión, respondiste con orgullo y absoluta seguridad, algo así: “¿De que hablas?...Si esto no se trata de un “catarrito” o de una enfermedad viral de la que uno se recupera con la adecuada medicina. Esto es una lucha verdadera que jamás acabará, por lograr que logremos la justicia y la equidad social de la patria, la auténtica alternancia….”
A pesar de que AMLO como cualquier otro mortal es imperfecto, es el único candidato a la presidencia en el que este México mutilado puede confiar: lo avala un largo historial de entrega y trabajo en pos de la justicia. Es una cuestión de simple lógica.
Hoy reitero lo que ya sabes de mi persona: Si lo mencionado anteriormente significa ser un, o una “fanática”, a mucha honra lo seguiré siendo, hasta que mi país y mi gente agraviada en sus mínimos derechos y garantías de las que han carecido como seres humanos, sean liberados de las garras pendencieras de su verdugo: EL PRIAN de mil caras.
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