martes, 5 de octubre de 2010

Bajo Reserva | Periodistas de El Universal La lucha por el Estado de México

La posibilidad de una alianza en el Estado de México enfrentó al líder nacional del PAN, César Nava, con el entonces secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont. Usted recordará. Y a Gómez Mont con una buena parte del panismo y al panismo con el PRI nacional, empezando con su dirigente, Beatriz Paredes. Y al gobernador Enrique Peña Nieto con los dirigentes nacionales del PAN y PRD, y a los partidos políticos del Edomex entre ellos mismos. Y ahora se ha convertido en un mazo que cae sobre la izquierda mexicana. Andrés Manuel López Obrador está en campaña en esas tierras y no ha limitado sus comentarios: llamó “paleros de Calderón” a los actuales líderes del PRD, y a cambio recibió, de Jesús Zambrano, un adjetivo nada menor: “vulgar”. ¿Hasta dónde llegará esta guerra que no se constriñe a un partido ni a una corriente política? Por la víspera se puede advertir que muy lejos: hasta 2012… aunque las elecciones en ese estado son en 2011.
La toma de protesta como gobernador de Chihuahua de César Duarte Jáquez estuvo llena de simbolismos. Primero, el de los tiempos que vivimos: asumió el cargo en medio de un dispositivo de seguridad como si la ceremonia fuera en Kabul, Afganistán, o en Bagdad, Irak. Luego, el discurso: unas ganas enormes de ganarse a los chihuahuenses, de ofrecer el regreso de la paz; promesas de cadena perpetua, endurecimiento de leyes, policía única y un reconocimiento a las víctimas colaterales: apoyo a los niños huérfanos de la violencia. Significativo, además, el desplazamiento de la nata política priísta: 15 gobernadores; los líderes del Senado y de la Cámara de Diputados; la dirigencia nacional del PRI. Y la ausencia del gobierno federal. El secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora, quien estuvo en las anteriores tomas de protesta, no acudió. En representación del Presidente estuvo un individuo de bajo perfil: Abelardo Escobar Prieto, titular de la Reforma Agraria, esa secretaría que Felipe Calderón mandó desaparecer y que se mantiene abierta por una inercia incomprensible.
Imagínese: 22 personas son desaparecidas en Acapulco, Guerrero, y no hay delito que perseguir. Se trata de gente de bien (dice el sistema Plataforma México); profesionistas, empleados, estudiantes. Llegaron a vacacionar a ese puerto y un comando se los llevó. Las familias de los 22 michoacanos lloran de oficina en oficina. Dicen que el gobernador Zeferino Torreblanca no les hace caso, mucho menos la Procuraduría estatal. Ahora sabemos por qué: “Porque de momento no hay ningún delito que perseguir. El delito de secuestro implica que se pide un rescate y no se ha recibido absolutamente ninguna demanda en ese sentido”, según el procurador David Augusto Sotelo. Sin comentarios.
Apunte final: La dirigencia estatal del PAN le ha lanzado varias indirectas muy directas José Ángel Córdova Villalobos, secretario de Salud, por actos adelantados de campaña. Su propio partido, el PAN, dice que quiere ser gobernador de Guanajuato y que ya casi despacha desde ese estado. Por cierto, ayer se inauguró la décima Semana Binacional de Salud. ¿En dónde cree? En Guanajuato.

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