De plano, ya urge: aunque sea en obra negra, la nueva sede del Senado de la República, en la avenida Reforma, se inaugurará el próximo 20 de noviembre. El corte de listón del inmueble —que contará con la más moderna tecnología para que los legisladores cumplan cabalmente con su labor de mantener en forma el andamiaje legislativo del país— se realizará justo al celebrarse el centenario del Revolución Mexicana, aunque sólo estarán terminados el salón de sesiones y algunas oficinas. El resto seguirá a medias.
Julio César Godoy Toscano no es el único legislador metido en conflictos judiciales. Hay otros como el dirigente del Panal y legislador federal Jorge Kahwagi, quien también se muerde las uñas por saber el desenlace que tendrá el litigio que enfrenta desde hace 10 años por una deuda que presuntamente no pagó a un empresario textil. Los magistrados del quinto tribunal colegiado en materia civil de la ciudad de México resolverán en los próximos días un amparo que, de ser contrario a Kahwagi, le podría obligar a pagar 30 millones de pesos.
Por cierto, seguramente en la semana que viene habrá un fuerte pronunciamiento en el Senado. Y es que la Cofetel emitió un acuerdo para poner al corriente las concesiones de radiodifusores que estaban en el limbo jurídico por la decisión de la Corte contra la última reforma de medios. Ya salvado ese obstáculo, prácticamente le comieron el mandado a los senadores que ya preparaban una reforma para solventar ese escollo legal. El grupo que más intentó sacar esa reforma fue el PRI.
Nos confirman que el secretario de Salud, José Ángel Córdova, hizo malabar y medio para asistir, de pisa y corre, a la comida de los 300 líderes más importantes del país, que empezó a las 15:30 horas. Resulta que llegó al hotel St. Regis, en las inmediaciones de la glorieta de la Diana, para saludar y tomarse la foto. Sin embargo, no pudo quedarse hasta que terminó el encuentro, a eso de las 17:20 horas, ya que tenía un compromiso ineludible: comparecer ante diputados. El funcionario ya estaba en San Lázaro a las 17:00 horas.
La senadora del PRD Rosalinda Hernández propuso algo que podría ser funcional si Hacienda lo analiza con cuidado. La tabasqueña pide crear la Ley del Impuesto a la Compra en Efectivo de Divisas, para gravar con 1% las compras de moneda extranjera que se realicen en instituciones del sistema financiero mexicano. Esto, según la senadora, tiene el objetivo de incrementar la recaudación tributaria, combatir la evasión fiscal, ampliar la base de contribuyentes y obtener recursos para destinarlos al gasto público. La también integrante de la Comisión de Hacienda y Crédito Público del Senado comentó que la finalidad de este impuesto “no es gravar las ganancias por esas operaciones, sino la notoria capacidad económica de quienes las llevan a cabo”, a fin de fortalecer las finanzas del Estado y contribuir al abatimiento de la pobreza y la marginación. Habrá que ver si agrada a quienes manejan las finanzas.
Apunte final: Funcionarios de primer nivel, encabezados por el presidente Felipe Calderón, legisladores y, por supuesto, la crema y nata del panismo se reunieron ayer en el Club Piso 51 de la Torre Mayor para atestiguar la boda por lo civil de César Nava y la joven Patricia Sirvent, mejor conocida en el medio artístico como Patylu. Nos cuentan que entre los invitados estaban el secretario del Trabajo, Javier Lozano; el senador blanquiazul Gustavo Madero; el gobernador electo de Sinaloa, Mario López Valdez; el procurador General de la República, Arturo Chávez Chávez, y el senador José González Morfín, entre otros panistas, familiares y amigos de la pareja. Fue una celebración por todo lo alto.
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